Alberto Caparrós - Apuntes de campaña (VII)

Pablo Iglesias en la intimidad de Podemos y el no debate de RTVE

«La formación morada ha pasado de dejar pequeña la Fonteta con 12.000 fieles a alquilar medio pabellón de la Feria para 1.500»

Alberto Caparrós
VALENCIAActualizado:

Pablo Iglesias ha pasado de congregar a más de 10.000 fieles en la Fonteta a alquilar medio pabellón en Feria Valencia para poco más de 1.500. En menos de cuatro años, Podemos ha perdido la capacidad de convocatoria que exhibió en diciembre de 2015, cuando más de 2.000 personas se quedaron el calle sin poder acceder al mitin de su líder en el recinto cubierto de mayor capacidad de la ciudad. Es cierto que entonces Podemos iba de la mano de Compromís, que en Valencia es mucho decir, y contaba con el reclamo de Ada Colau.

Ahora Podemos camina solo ante la doble cita electoral del 28 de abril. Sus antiguos socios de Compromís, con Mónica Oltra a la cabeza, son ahora sus principales adversarios en las urnas. Ambos compiten por un mismo espacio electoral. Y Podemos ha pasado de «reventar» la Fuente de San Luis a un acto de corte más íntimos, en las afueras de la ciudad, en un escenario escogido la víspera y dejando en evidencia que por estos lares ya nada es como cuatro años atrás.

Imagen del mitin de Podemos celebrado este miércoles en Feria Valencia
Imagen del mitin de Podemos celebrado este miércoles en Feria Valencia

Este Miércoles Santo, Pablo Iglesias apeló a los indecisos (casi un cuarenta por ciento del censo según el CIS) para intentar dar la vuelta a las encuestas que apuntan a una caída similar a la de su capacidad de convocatoria en Valencia, donde el voto útil de la izquierda se inclina hacia el PSPV y Compromís. Dos partidos que rentabilizan los cuatro años de gobierno en la Generalitat. Un Ejecutivo en el que Podemos, por tacticismo de Pablo Iglesias en su pugna con el PSOE en Madrid, evitó entrar. Ahora, Podemos quiere ocupar un sitio en el nuevo Gobierno valenciano. Algunas encuestas, sin embargo, ya apuntan a que puede que llegue tarde y a Ximo Puig no le hagan falta sus votos para mantenerse cuatro años más en la Generalitat.

Apenas horas después del mitin de Iglesias, RTVE celebró el primer debate electoral televisado entre candidatos a la Presidencia de la Generalitat. Con formato excesivamente encorsetado y cronómetro en mano, Puig y Oltra se repartieron los papeles como si de una sesión parlamentaria se tratara frente a la presidenta del PP, Isabel Bonig, quien se zafó con solvencia de las alusiones de Puig a la candidata popular al Congreso por la provincia de Barcelona, Cayetana Álvarez de Toledo.

A diferencia del debate sobre las generales celebrado un día antes en la televisión pública, el de este miércoles estuvo marcado por la ausencia de crispación y los discursos moderados. Como si estuvieran hastiados de campaña o pensando en la Semana Santa, los candidatos valencianos se ciñeron tanto al guión que no resulta difícil rascar algún titular. Más bien se trató de un no debate. Ni tan siquiera cuando Toni Cantó reprochó a Puig y Oltra los «enchufes de amiguetes» en la Diputación de Valencia. Ni cuando Rubén Martínez Dalmau reprochó a Bonig la campaña de las «cloacas del Estado» contra su partido.

Imagen del debate organizado por RTVE este miércoles
Imagen del debate organizado por RTVE este miércoles - EFE

Era víspera de Jueves Santo y la cosa no daba para más. Habrá que esperar al día 25 en «À Punt» para ver si, más allá de a los convencidos, los candidatos valencianos logran seducir en un debate a los que todavía no saben a quién votar en las elecciones autonómicas.

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