corrococos

Duran el bueno

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Retenido cinco lunes en «boxes» para reglaje y puesta a punto de la escudería de opinión de ABC, salgo de nuevo a pista.

Ahora no hay que remover los fondos abisales del Lago Ness para que salga el monstruo veraniego como recurso temático, ahora sobran noticias en los medios, especialmente en los de comunicación masiva —las redes sociales— en los que cada cual cuenta y no acaba de esa pedagogía en la que la excelencia es un exceso, la utopía una moral de logia masónica, los únicos valores a considerar son los bursátiles, que mejorar coarta la libertad, que cualquier tic espiritual debe consultarse con un psicólogo que lo libere... valga lo digital, lo «on line», el pásalo, que tanto valen para convocar intifadas, algaradas de acné con fariseos de la novedad, que para eso siempre hay reclutas cuya inteligencia solo da para menos. Hago una recensión de lo ocurrido en el mes de la sombrilla y el chiringuito: comienzo con Rubalcaba, siguiendo a Marañón: «No es de sabios, en contra de lo que tantas veces se dice, el mudar de opinión. Este proverbio es uno de tantos que la Humanidad inventa para buscar en la conclusión de una sentencia la disculpa a una ligereza o una canallada». Me remito a la última mudanza de Rubalcaba «ese Lenin de Cantabria, que si aquel gesticulaba, gritaba y se exaltaba, este no le va a la zaga, en labia, en calma chicha y cachaza; si aquel era viperino, bravucón y teatral, este es hurgamentero, sibilino y doctoral, aquel de brusco turbión, este de templanza laxa, aunque ambos dos coincidan en peinar con raya ancha, aquel con barba de chivo, este con barba de fauno, con una lengua de faca, facciosa y amotinada, corrosiva y torticera a la vez que almibarada, secuaz y desvergonzada, mansurrona y correosa, que graniza las palabras, las afina y las dispara...».

Hace un año aún decía que el déficit era de izquierdas, ahora vota lo contrario con las derechas; propone suprimir las Diputaciones, cuyo objetivo ya figuraba en el Programa Máximo del PSOE ¡de1880! Y llego ya a Duran el Bueno.

Para dibujar su perfil recurro a unas estrofas que tomo de A. Ussía: «No levanta la voz ni para el grito/ acaricia el sosiego con la ira/ y de su faz de alma bendita/ emana la verdad de la mentira». Añádase lo que le oí decir: «España como nación no existe», y se entenderán sus limitaciones de masía y retranqueo. Supimos de Eliseu Climent, que sigue sin pagar la multa por los repetidores de TV3. Que la Monumental de Barcelona será mezquita; al ritmo vegetativo que van pronto harán de Catalunya el primer país musulmán de Europa: «Al Cataluna». Donde botifarra en mongetes habrá cuscús, donde barretina turbante. Supimos del centenario de Enric Valor y no lo homenajeamos, con gran disgusto de Enric Morera y otros de sus epígonos, ¡Mecachis!

Aunque sin duda alguna el gran notición del verano fue ese acto generoso de Mourinho quitándole las legañas a Tito Vilanova, del Barça. Y la colleja de este, desagradecido.