Vicente Ordaz - EL FARO

Nueve años y nueve años

«No hay peor ley que aquella que cuando se aplica en su literalidad provoca injusticia»

Vicente Ordaz
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Me parece una animalada. Y a partir de aquí empezamos. No conozco a Milagrosa Martínez, jamás me tome un café con ella, escribo desde esa ventaja. No soy tampoco el primero ni el último que opina sobre el tema tras conocerse el pasado martes que el Tribunal Supremo dictaba sentencia firme contra ella, nueve años de cárcel. Alteró las condiciones públicas de contratación, prevaricó y se “llevó”, como vulgarmente se dice, por todo lo anterior, un reloj por valor de 2.400 euros. La comparación fácil sería como hemos escuchado tantas veces en los últimos días con la sentencia de “La Manada”.

Cinco indeseables que por abusar de una joven cumplirán la misma condena, no se puede entender, pero es así. Aún con todo, la situación es tan grotesca que no hay que acudir a lo sucedido con La Manada, nos basta con quedarnos en Gurtel, sirve más que de sobra para calibrar la injusticia y desproporción de las penas impuestas a unos y otros, y de lo peculiar de nuestro derecho penal.

Resulta que mientras Milagrosa Martínez cumplirá 9 años de cárcel, su “jefe” Ricardo Costa empieza incluso a ver de cerca la posibilidad de eludir la prisión, curioso cuando desde su puesto dirigía la financiación del partido, era/es más responsable del resultado final que Milagrosa. Más sangrante es ver como los empresarios que han reconocido financiar irregularmente al PP se vayan de rositas tras pactar con la fiscalía, y por estas cosas que tiene la vida, reciban como premio el seguir contratando con la administración.

Imagen de Milagrosa Martínez tomada durante el juicio
Imagen de Milagrosa Martínez tomada durante el juicio - ABC

Es patético escuchar en estos días que se ha aplicado la ley, que las penas corresponden a los delitos cometidos, que es obligado “premiar” a aquel que ha colaborado con la justicia, aunque sea después de haber sido descubierto y cuando se ha visto delante de un juez. Si esa es la ley, si ese es nuestro código penal, hay que cambiarlo, porque no hay peor ley que aquella que cuando se aplica en su literalidad, provoca injusticia. Milagrosa Martínez irá a la cárcel nueve años, los de La Manada también, lo siento, pero no es justo, es indigno.

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