Eduardo Zaplana, el día de su detención
Eduardo Zaplana, el día de su detención - JUAN CARLOS SOLER
Política

«No es una opción razonable que Eduardo Zaplana reingrese en prisión»

El entorno del exministro confía en que la nueva evaluación médica decante a la juez por la prisión atenuada

VALENCIAActualizado:

«No es una opción aceptable ni razonable que regrese a prisión». El mensaje es repetido una y otra vez por el entorno y la defensa del exministro Eduardo Zaplana, ingresado en el hospital La Fe de Valencia desde el pasado 18 de diciembre, cuando fue trasladado desde el centro penitenciario de Picassent, en el que entró el 24 de mayo.

Enfermo de leucemia hace años, fue sometido en 2015 a un trasplante de médula, pero sufrió un rechazo y contrajo la enfermedad de injerto contra huésped. Ésta consiste en un ataque de los linfocitos del donante de médula a todas las células y órganos del receptor y su gravedad es muy variable, dependiendo de los órganos y células afectadas. En el caso del expresidente de la Generalitat, han afectado de forma notable al sistema inmunológico, con grave inmunodeficiencia celular y humoral, lo que supone que el riesgo que tienen infecciones banales en personas normales en su caso pueda ser potencialmente mortal, explican fuentes médicas.

El paciente no respondió al tratamiento de primera línea y, como tratamiento de rescate, se está empleando ahora un procedimiento llamado fotoaféresis extracorpórea, que consiste en exponer, fuera de su cuerpo, a los linfocitos de la sangre a una luz ultravioleta que los inactiva y elimina.

Desde su ingreso en La Fe antes de Navidad, explican las mismas fuentes, se ha podido constatar una mejoría evidente su estado nutricional y en la piel y cavidad oral. «Pero, desafortunadamente, su inmunidad no ha mejorado todavía», señalan. Es por ello que su médico, el doctor Guillermo Sanz (jefe de servicio de Hematología de La Fe), advierte constantemente del riesgo de regresar a la cárcel.

Zaplana continúa pendiente de evaluaciones y desde el hospital no pueden ofrecer una estimación adecuada sobre cuándo se le podría dar el alta. Fuentes del centro creen que la postura del juzgado de permitir su ingreso en la Unidad de Trasplante «es una excelente noticia porque está permitiendo valorar la extensión de los problemas que le aquejan y tratar de ponerles remedio». «Evidentemente, el ingreso no puede ser eterno y se deben arbitrar soluciones alternativas que permitan mejorar su estado de salud sin ese ingreso. El arresto domiciliario y el control estrecho por la Unidad de Hospitalización a Domicilio del Hospital la Fe podría ser la mejor solución», comentan.

Nueva evaluación médica

Mientras inciden en tratar de mejorar el estado de salud -«realmente comprometido», aseguran- del exministro, tanto su médico como su defensa y su familia confían en un cambio de criterio de la juez una vez pueda analizar nuevamente la situación y se decante por la prisión atenuada. La magistrada pidió hace dos semanas el historial completo de Zaplana, que ya ha sido remitido por parte tanto del hospital como del centro penitenciario al Instituto de Medicina Legal para que los forenses puedan emitir un nuevo informe sobre su estado de salud.

«Con la valoración más detallada espero que llegue a la misma conclusión que nosotros», señala su letrado, Daniel Campos, quien recuerda que solicitó el 28 de diciembre la quinta petición de libertad.

La magistrada del conocido como caso Erial, Isabel Rodríguez, instruye la causa -todavía bajo secreto de sumario- por cohecho, blanqueo de capitales, malversación y prevaricación en la que el exministro se encuentra investigado. Dos de los argumentos principales para mantenerlo en prisión son el riesgo de fuga y la destrucción de pruebas, los cuales trata de contrarrestar la defensa precisamente con el estado de salud.

Los investigadores -entre ellos la Fiscalía Anticorrupción- se han desplazado a Uruguay y a Luxemburgo durante los últimos meses para indagar en el entramado societario que podría haber construido Zaplana en paraísos fiscales, según fuentes cercanas. También se han solicitado comisiones rogatorias a varios países.

A la espera de que la juez resuelva sobre la última petición de libertad, la defensa de Zaplana cree que éste podrá permanecer en el hospital mientras no le den el alta y pide que la instrucción se agilice y se levante el secreto.

Una actuación bajo lupa

La actuación de la magistrada y de la Fiscalía se mide desde fuera del propio procedimiento judicial y ha provocado un choque desde varios ámbitos. Mientras la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia ha respaldado el criterio del médico del expresidente de la Generalitat al entender que la prisión no es el «entorno adecuado» por su enfermedad, los jueces de instrucción de Valencia han mostrado su apoyo a la magistrada «por el inadmisible acoso al que está siendo sometida». En un comunicado, manifestaron que las medidas cautelares han sido «legalmente adoptadas en el ejercicio de sus funciones en una causa penal a propuesta de la Fiscalía Anticorrupción y avaladas por la Audiencia Provincial de Valencia».

Las peticiones de puesta en libertad han venido también de importantes cargos políticos de diversos partidos -como PP y Podemos- e incluso se inició una recogida de firmas.