La mujer que mató al violador de su hija se enfrenta a nueve años de cárcel

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ROSA ROMERO / EFE

ALICANTE. Antonio Cosme Velasco disfrutaba de un permiso penitenciario cuando una mujer irrumpió en el bar en el que se tomaba un café, se acercó a él, le roció con gasolina, encendió una cerilla y le prendió fuego. Ocurrió en Benejúzar, Alicante, el 13 de junio de 2005.Antonio falleció días después.

Su presunta agresora Carmen C. G. no era una desconocida para él; no era una vecina más de esta localidad; era la madre de la niña a la que Antonio forzó sexualmente en 1998. La cría tenía entonces 13 años y su agresor la redujo a punta de navaja. Él fue juzgado y condenado a nueve años de cárcel. Ahora, la Fiscalía solicita la misma pena para la madre de su víctima, la mujer que desde que atacó a su hija sufría un «trastorno ansioso depresivo» y que le quemó vivo cuando aún no había terminado de saldar sus deudas con la Justicia.

Carmen se sentará en el banquillo de los acusados este martes. El jucio se celebrará en Elche, en la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Alicante.

El Ministerio Público solicita nueve años y medio de cárcel para ella; siete años y medio por haber matado al violador de su hija y dos años de prisión por las quemaduras que sufrió un cliente que se encontraba en el bar donde ocurrió todo. Respecto a este último delito, la Fiscalía plantea una alternativa, que rebajaría la condena a un año y medio de cárcel.

Litro y medio de gasolina

El 13 de junio de 2005, Antonio, albañil retirado de 69 años, había salido del centro penitenciario Alicante II para disfrutar de un permiso.

La madre de la niña violada se topó con él. Acudió, según relata el fiscal en su escrito de acusación, a una estación de servicio, situada en la Avenida Juan Carlos I, y compró un litro y medio de gasolina en una botella de plástico.

Acto seguido se dirigió a un bar ubicado en esa misma avenida,donde se encontraba la víctima tomando un café, y, tras preguntarle si se acordaba de ella, «le roció con gasolina por todo el cuerpo, prendió fuego a una cerilla y la arrojó sobre» el hombre, que «comenzó a arder».

La víctima sufrió quemaduras de tercer grado en el 60 por ciento de su cuerpo y falleció en el Hospital La Fe, en Valencia, diez días después del suceso.

El fuego también alcanzó a otro cliente del bar, que resultó con quemaduras de carácter leve en una pierna.

El fiscal también solicita una indemnización de 60.000 euros para la mujer del fallecido y de 12.000 euros para cada uno de sus tres hijos, así como el pago de 10.930 euros para el hombre que resultó herido en la agresión en concepto de lesiones y secuelas.