33 minutos de plano secuencia

33 minutos de plano secuencia

POR J. M. IVORRA | ALICANTE
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Un plano secuencia. Ese complejo plano sin cortes, con la cámara rodando de forma continua para realizar diferentes encuadres. El mismo Orson Wells lo utilizó en la mítica «Sed de mal», Quentin Tarantino en «Kill Bill», Robert Altman en «El juego de Hollywood». Todos ellos se atrevieron a utilizar este método narrativo del cine, uno de los más audaces y difíciles de realizar.

Ahora es el turno de los directores Sadrac González y Sonia Escolano, que debutan con la película «Myna se va». El espectador puede ser testigo del plano secuencia más largo de la historia del cine español, con la opresión de sus 33 minutos de duración.

La escena recoge la agresión sexual sufrida por la protagonista, interpretada por María del Barrio. Una imagen que recuerda a «Irreversible», de Gaspar Noe, en la que la italiana Mónica Bellucci y Vincent Casell interpretan ante la cámara, sin cortes, una violación durante ocho angustiosos minutos.

Avalada por los premios

«Myna se va» es un largometraje producido por Lukantum producciones y ganadora de los premios a la mejor película en los festivales estadounidenses Indie Fest de Los Ángeles e Indie Catering de Ohio. Además, fue finalista en otros certámenes de Nueva York y Londres.

El argumento de la cinta, que se presentó ayer en Alicante, presenta a la actriz madrileña María del Barrio como Myna, una joven de Europa del Este que reside de manera ilegal en España, donde trabaja como asistenta del hogar en casa de un matrimonio y su hijo.

La pareja se va de viaje y dejan a cargo de Myna al niño, quien sufre un grave accidente. La asistenta decide no llevar al menor a un hospital porque sabe que la deportarán nada más pisar el centro sanitario, por lo que busca ayuda en la clandestinidad, lo que le acarreará una serie de problemas.

Sadrac González indicó que «Myna se va» pertenece al género del cine naturalista, una categoría de la que apenas existen ejemplos en el cine español y que está mucho más consolidada en otros países europeos, como Francia y Alemania.

6.000 euros de inversión

González destacó que el presupuesto ha sido de 6.000 euros, por lo que afirmó que «con poco dinero se han conseguido grandes logros».

Preguntado por la posibilidad de presentar el filme en festivales españoles, González consideró que «nadie es profeta en su tierra» y que la repercusión que la película ha tenido en Estados Unidos es difícil de igualar en España, aunque añadió que «hay expectativas».

El productor de la película, Javier Albarracín -policía local-, se ha mostrado convencido del «éxito» de la misma. Tras pasar por varios festivales, se estrenará en las salas. Albarracín señaló que su calidad «se basa en el talento, la imaginación, la cercanía y la sencillez».