Imagen de una trabajadora de la «colmena» de Mercadona en Valencia
Imagen de una trabajadora de la «colmena» de Mercadona en Valencia - ABC
Economía

Mercadona ampliará a Madrid, Barcelona y Sevilla su nuevo modelo de venta «online»

La empresa extenderá su remozado servicio por internet que arrancó en Valencia en el año 2020

VALENCIAActualizado:

Mercadona extenderá en 2020 su nuevo modelo de venta por internet a Madrid, Barcelona, Sevilla y Bilbao. Conforme explicó el presidente de la compañía en la última presentación de resultados, la empresa comenzó a finales del pasado mes de mayo su prueba piloto online con la que pretende «revolucionar la forma de vender alimentación en España» en la ciudad de Valencia con el objetivo de ampliar el sistema al resto de grandes capitales españolas.

Al respecto, Mercadona ya ha firmado el alquiler de una nave actualmente en construcción en la Zona Franca de Barcelona, donde prevé abrir un almacén logístico para sus ventas «online». La empresa está buscando también un local en Madrid, según fuentes de la compañía.

La nave de la provincia barcelonesa tiene una superficie de 10.500 metros cuadrados, que se dedicarán exclusivamente al negocio por internet, y está situada en una parcela de unos 20.000 metros cuadrados, según ha avanzado TV3.

[Estos son los códigos postales a los que ha llegado el nuevo modelo de venta online de Mercadona]

El 21 de mayo de 2018 pasó a la historia como uno de los hitos de los cuarenta años de trayectoria de Mercadona. La compañía presidida por Juan Roig lanzó en Valencia su nuevo servicio de venta online a través de una prueba piloto (denominada «Laboratorio» en la jerga interna de la empresa). Con tal fin, Mercadona construyó su primera «colmena», exclusivamente para la venta electrónica, en el polígono de Vara de Quart de la capital del Turia. Desde este almacén se centralizan todos los pedidos en un mismo punto y se facilita la organización de los mismos según el tipo de producto: secos, frescos, refrigerados y congelados. Este modelo se replicará en Madrid, Barcelona, Sevilla y Bilbao.

Sistema de reparto

Respecto al transporte, se ha diseñado junto con el proveedor valenciano especialista en carrocerías Subiela unos vehículos de reparto exclusivos para la venta online. Los vehículos tienen en su interior 3 zonas de temperatura distintas adaptadas para cada tipo de producto.

Además, el vehículo incorpora un sistema de descarga mecanizado que minimiza la manipulación de la carga, con la consecuente reducción de sobreesfuerzos por parte del trabajador y disminución de tiempo de descarga. Además, existen dos modelos distintos, uno que permite transportar hasta 15 pedidos, y otro para las zonas de difícil acceso, de hasta 9 pedidos por viaje.

Conforme avanzó este lunes ABC, el nuevo modelo ya está disponible en 56 códigos postales de quince localidades de la provincia de Valencia, convive con el clásico en el resto de zonas, y mantiene la tarifa de 7,12 euros por pedido. La empresa ha desarrollado una nueva web de compra y dos aplicaciones móviles (iOS y Android).

Imagen de uno de los repartidores del servicio «online» de Mercadona
Imagen de uno de los repartidores del servicio «online» de Mercadona - ABC

Las compras se pueden pagar por el momento únicamente con tarjeta bancaria. La entrega al cliente online se efectúa a partir del día siguiente de haber realizado el pedido, de lunes a sábado de siete de la mañana a diez de la noche y en tramos de una hora.

El surtido en este inicio será muy parecido al de las tiendas físicas y los productos se podrán localizar a través de las Categorías o el buscador. El cliente dispondrá de fotos de cada producto y toda la información relevante.

Aunque la empresa de capital valenciano ya es líder en su segmento en cuanto de cuota de Mercadona, con su nuevo proyecto aspira a «revolucionar la forma de vender y comprar alimentación en España» y competir con operadores como Amazon.

Mercadona ya es líder en España en el segmento de supermercados, con una facturación superior a los 21.000 millones de euros y 5,3 millones de clientes. El reto pasa ahora por rentabilizar la venta eléctronica, que hasta ahora arrojaba pérdidas y aportaba doscientos millones de euros anuales en ventas a la cuenta de resultados de la compañía.