MAYRÉN BENEYTO, PRESIDENTA DEL PALAU DE LA MÚSICA: : «No habrá rivalidad con el Palau de les Arts»

MARTA MOREIRA/
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Conjugando política y vocación humanística, eficaz en sus dotes mediáticas, Mayrén Beneyto preside desde hace diez años uno de los auditorios de mayor renombre en el circuito internacional

¿Cómo ha acogido la Orquesta de Valencia la incorporación de Yaron Traub como director titular?

-La OV ha recibido con entusiasmo a su futuro director. El maestro Traub tiene unos conocimientos fantásticos de la música y ha sido ayudante de Barenboim. Gómez Martínez queda como un gran amigo del Palau, pero entendemos que hace falta un cambio para que la orquesta avance y siga aprendiendo de distintas batutas, tanto titulares como invitadas.

-Se puede asociar el cambio de dirección a los aires innovadores que se atribuyen al maestro israelí?

-Indudablemente; Yaron Traub es joven y está habituado a toda clase repertorios. En la etapa anterior Gómez Martínez se dedicó al repertorio clásico, incluso de obras que la orquesta no había interpretado nunca, pero ahora buscamos aire fresco.

-¿Se explica así también la programación del ciclo de Schönberg?

-Exactamente. No sólo hay que tocar a Brahms y Mozart; tiene que haber de todo. Habrá público al que no le gustará el proyecto Schönberg, y a otros a los que enloquecerá. En el primer concierto del ciclo, que interpretó en noviembre la Tonhalle Orchester de Zurich, algunas obras fueron magistrales. Unos gritaron bravos y otros abandonaron, pero es lógico, porque son obras muy nuevas y cerebrales, menos románticas. El proyecto, que continuará el 20 de febrero y el 12 de abril, es el primero que se realiza en España, y sitúa al Palau a la cabeza de los grandes auditorios del mundo.

-¿Cómo sienta que la OV fuese recibida con ovaciones este año en el Liceo de Barcelona por el estreno de las óperas en versión concierto «Le Villi» y «Edgard»?

-Fantásticamente, porque de hecho los aplausos provenían del público de abono, el más difícil de todos. El Palau ha sido de los primeros auditorios en España donde se han oído grandes óperas en versión concierto.

-¿Cómo recibirá el nacimiento del Palau de les Arts? ¿Existe el peligro de una injerencia programática o rivalidad entre la Orquesta de Valencia y la de la Generalitat?

-Estoy muy orgullosa de que exista el Palau de les Arts porque soy una amante de la ópera y prefiero oírla en Valencia que en otro lugar. Tiene que haber una buena voluntad entre ambas instituciones, aunque creo que una ciudad como Valencia debe tener público para dos programaciones, una de música sinfónica y otra de ópera. Espero que no haya competencia sino complementariedad. Nuestra programación está confirmada hasta 2007, pero estamos dispuestos a ponernos de acuerdo con ellos. Tampoco espero rivalidad entre las orquestas. Entiendo que una orquesta de foso tiene que tener distintas formas de trabajar que la nuestra -aunque la OV ha bajado al foso en diversas ocasiones; no olvidemos el exitazo del proyecto Puccini-. Y si lo pide así la Generalitat, seguirá bajando al foso.

-Ante la dificultad para adquirir un abono nuevo, ya que la mayoría se renuevan cada temporada, ¿se contempla la posibilidad de ampliar el patio de butacas?

-Sólo hay problemas cuando vienen determinadas orquestas. Si creyéramos que fuese necesario, más que ampliar, repetiriámos los conciertos, pero de momento con uno es suficiente. La música hay que oírla con cierta intimidad, los grandes auditorios son muy incómodos, y nuestro auditorio tiene una acústica de diez. Me gustaría mucho que eso me dice fuera realidad todos los días. Cuando yo entré en esta casa sólo había 200 abonos y los conciertos de la OV estaban vacíos. Afortunadamente hoy hay más de 1.000 abonados y los conciertos están llenos.

-¿Qué aportación hará el Palau a la oferta cultural que abrigará la Copa América en 2007?

-Hemos encargado un concierto relacionado con el mar al compositor valenciano Emilio Calandín. Del 21 al 23 de septiembre se semiescenificará la Zarzuela «Marina», y en 2006 tendremos «Gaspar de la Nuit» de Ravel. Aunque quizás lo más interesante es que la OV interpretará con Josep Pons, titular de la Orquesta Nacional, la ópera «Peter Grimes» de Benjamín Britten.

-¿Qué importancia concede el Palau a la preservación del patrimonio musical valenciano, en concreto a la figura de Martín y Soler en su 250 aniversario?

-A Martín y Soler se le nombra en todo el mundo, pero nadie conoce su música. Por ello vamos a ir dándole a conocer poco a poco, aunque en un año no se puede dar toda su obra porque la gente se cansa.

-¿Cuál es la clave del éxito del Palau de la Música de Valencia?

-Sin lugar a dudas a una programación variada e interesante, y al precio. Por eso cuando me dicen que el Palau es elitista, yo digo que lo es en el sentido de que a la gente que viene le gusta la música, pero no en el tema económico. La cultura no es patrimonio de la izquierda, y en este caso el que más la cuida es el equipo del PP, al cual pertenezco. También es importante la comodidad y que el Palau esté lo más bonito posible.

-¿Su mérito personal?

-Mi mérito para estar aquí es que Rita Barberá confiara en mí. No me olvido ningún día de que como valenciana el Palau debe ser un ejemplo en el mundo, y ahí tenemos la señera para demostrarlo.