El ex presidente de la Generalitat escucha las grabaciones que le ponen en la sala - efe

Camps: «Devolvía o enviaba los regalos a la caridad o a hospitales en África»

El ex presidente de la Generalitat asegura que abandonó el poder con un patrimonio menor al que poseía cuando entró y que pagó sus trajes en efectivo

Valencia Actualizado:

El ex presidente de la Generalitat Francisco Camps ha llegado al Palacio de Justicia de Valencia en compañía de su abogado y al ser preguntado sobre cómo afronta esta jornada, en la que comenzará a ser juzgado por un delito continuado de cohecho pasivo, ha dicho: «Con tranquilidad, como siempre».

Camps ha llegado a la sede del Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJCV) un cuarto de hora antes de la hora a la que se ha fijado el inicio de la vista oral en la denominada «causa de los trajes» del caso Gürtel, en un todoterreno negro conducido por su exjefe de gabinete Pablo Landecho.

A su llegada a la sede judicial, ha posado brevemente para los medios de comunicación y a diferencia de ayer, ha entrado directamente en el Palacio de Justicia, pues esta mañana no había nadie a quien saludar.

Entre los ciudadanos que guardan cola para acceder a la sala de vistas como público se encuentran el presidente de Les Corts Valencianes, Juan Cotino -quien ayer conducía el coche que trajo a Camps al TSJCV-, la directora del IVAM, Consuelo Císcar, y varios simpatizantes del PP.

En el arranque del juicio, el magistrado que preside el tribunal, Juan Climent,ha negado a Camps y Costa poder sentarse junto a sus abogados en el estrado. Lo pedían porque al tratarse de un tribunal del jurado los letrados consideran que los juzgan sus conciudadanos y deben estar al mismo nivel que ellos. Climent no lo ha visto procedente.

La sesión ha comenzado con la lectura de los escritos de acusación y defensa. El jurado seleccionado es especialmente joven. De los once miembros, siete se encuentran entre los veinte y los treinta años.

Camps, al igual que el también acusado Ricardo Costa, se ha declarado «absolutamente inocente» de los cargos de cohecho pasivo impropio que se le imputan. Ambos han reiterado hoy su inocencia ante el jurado que les juzga por recibir supuestos regalos de la «trama Gürtel» y han rechazado aceptar una acuerdo de conformidad, lo que implicaría asumir su culpabilidad.

A preguntas del magistrado presidente del jurado tras la lectura de las calificaciones provisionales de los hechos efectuadas por las partes, Camps ha dicho: «Soy completamente inocente». Ricardo Costa, por su parte, ha señalado: «No me voy a conformar».

El expresident de la Generalitat, acusado de aceptar cuatro americanas, cinco pares de zapatos y cuatro corbatas, prendas valoradas en 14.021 euros, asegura que nunca recibió regalo alguno, y que se adquirió alguna prenda al abono, y además siempre en metálico para evitar suspicacias debido a la relevancia de su cargo.

Costa, que supuestamente recibió cuatro trajes y seis pantalones valorados en 7.325 euros, afirma en su escrito que no compró ninguna de estas prendas y ha destaca que los hechos que se le inculpan se circunscriben a una etapa en la que el no tenía ningún cargo público.

La vista continúa con la declaración de los testigos tras un breve receso. Mientras, la Fiscalía se ha dirigido al jurado. Sostienen que Camps y Costa aceptaron regalos ofrecidos por Francisco Correa, Pablo Crespo y Álvaro Pérez, supuestos cabecillas de la «trama Gürtel». Han cifrado el importe de las dádivas recibidas por Camps en 14.000 euros, por los 7.000 euros en el caso de Costa.

De acuerdo con su criterio, esa admisión de regalos era cohecho. Por ello, han reclamado al jurado que se olvide de las noticias sobre el caso y se centren en las pruebas del juicio. En este sentido, les recordado que Rafael Betoret y Víctor Campos ya se declararon culpables.

Por su parte, el abogado que representa a la acusación popular, que ejerce el PSPV-PSOE, Virgilio Latorre, ha explicado que «actuamos porque perseguimos el uso correcto del dinero público». Ha asegurado que los hechos que se les imputan a Camps y Costa están probados.

En su turno de intervención, el abogado de Camps, Javier Boix, cuestionó la duración del proceso y resaltó que las fiscales son de Madrid. También ha lamentado que la acusación popular la ejerza el PSOE, que es el partido contrario al de su defendido y ha recordado que «cuando la política entra por la puerta la justicia sale por la ventana».

ep
ep

Boix ha subrayado que Camps «es un ciudadano más en el iuicio». El abogado ha recalcado que los trajes que el ex presidente de la Generalitat compraba en El Corte Ingles «eran el doble de caros que los que supuestamente le regalaban y eso es un absurdo».

El letrado ha subrayado que su defendido «nunca ha tenido ningún problema en veinte años en diferentes puestos en la Administración». Boix ha señalado que Camps «no pedía tickets en taxis ni facturas para evitar que se pensara que se cargaba a gastos de protocolo».

Negativa a una estrecha amistad con Pérez

Tras un receso, el presidente del tribunal ha acordado la suspensión de la vista, que se ha retomado a las tres y media de la tarde con la declaración de Camps, quien ha declarado ante el jurado que su relación con Álvaro Pérez, conocido como «el Bigotes», ha sido siempre «de cordialidad» y «estrictamente» la relacionada con su partido político.

Según ha dicho en el juicio que se sigue contra él por un supuesto delito de cohecho impropio, el ex presidente de la Generalitat conoció por primera vez el nombre de la empresa Orange Market cuando empezó todo este lío» que, según ha lamentado, ha vivido en estos casi tres años de investigación policial y judicial.

Camps ha explicado que Álvaro Pérez se encargaba del diseño de los actos del Partido Popular y que su relación con él se ceñía a estos actos, de manera que «nunca» hablaron de actos del Gobierno. Además, ha negado que Pérez gestionara una visita que Camps realizó a Estados Unidos en la que se reunió con el gobernador de Nuevo México.

Su relación con el sastre José Tomás y Milano

Sobre las acusaciones respecto a la aceptación de regalos en forma de prendas de vestir, Camps ha sostenido que nunca encargó su vestuario en Milano. El que fuera máximo dirigente del PP en la Comunidad Valenciana ha recordado que a finales de la primavera de 2006 acudió al establecimiento y conoció al sastre José Tomás. «Me tomó las medidas y luego el traje no me venía», ha relatado Camps, quien sostiene que el sastre insistió en tenerle «como cliente». «Me envió cuatro trajes y no me gustaron y cuando volví a Madrid mi escolta y mi chófer los devolvió», ha proseguido en su declaración. De acuerdo con el relato de Camps, ya no tuvo «más relación con la tienda». «Si figuro antes o después es porque es documentación falsa. No hay ninguna firma mía en ningún albarán de pertición», ha remachado.

La declaración de Camps ha sido la siguiente: «José Tomas me volvió a llamar dos o tres meses después cuando ya trabajaba en Forever Young. Allí le llevé un traje de los míos para que lo calcaran. Y así recogí dos trajes a principios de 2007 y pedí uno después que recogí junto a un par de zapatos y los aboné. Uno de los zapatos estaba roto y me lo repararon (estaba en ese momento en una comida con Rajoy)». «Compré otro traje en 2008 y me atendieron un señor y una señora no el sastre José Tomas. Lo aboné y me llevé una chaqueta blazer a finales de julio. El dinero me lo dejaron el escolta y el chófer. Nunca me pidieron que adelantara dinero. Siempre pagué en efectivo porque así nadie podía pensar que los cargos públicos pagábamos con dinero público». Ha continuado: «No pedía ticket de nada. Se suele hacer si tienes empresa o tienes que desgravar cosas o por cobrar dietas».

Camps también ha abundado en la idea que había desglosado : «Fui a la tienda Milano de Madrid porque eran más baratos y uno tiene que ajustar su sueldo».

El ex presidente valenciano ha asegurado que abandonó la Generalitat con un patrimonio menor al que poseía cuando entró.

Los regalos de ida y vuelta de «El Bigotes»

El ex presidente de la Generalitat ha dicho que sus compras con tarjetas fueron esporádicas y que los regalos de «El Bigotes» en 2008 se limitaron a un reloj para su mujer y una pulsera de cuero.

Los regalos de Álvaro Pérez se limitaron a un reloj para su mujer y una pulsera, que devolvió

La fiscal ha insistido en que era necesario exhibir documentos y oír las pruebas sonoras de las conversaciones mantenidas entre ambos. Según Climent, ese apartado «ahora no toca». «Hablé con Pérez el 7 de enero para devolver los regalos y para agradecer su detalle. Pérez pasó a recogerlos a la farmacia de mi mujer», ha defendido Camps. En dichas conversaciones, siempre según Camps, «hablaba Pérez de cuanto me debía y es lógica porque trabajaba para el partido». «Fui elegido presidente de la Generalitat conociéndose la dimensión de este caso y renuncié para poder defenderme como toca», ha afirmado a continuación.

«En 2003 decidí marcar una raya para no recibir regalos de cierto valor. Se devolvían o se enviaban a casas de caridad a hospitales en África», ha completado su declaración.

Camps no responderá a Latorre, abogado de la acusación popular, que ejerce el PSOE, porque, ha dicho literalmente, «aquí he venido a que se haga justicia y no política, porque la acusación popular representa al partido político al que me he enfrentado y ganado desde el año 2003». A continuación se ha levantado cierto revuelo en la sala, cuando se han puesto las grabaciones telefónicas solicitadas por el abogado Latorre, de los socialistas valencianos. El magistrado Climent las autoriza mientras que a la Fiscalía se las denegó.

Son conversaciones de Álvaro Perez diciendo que hará la gestión para que Camps visite a Bill Richardson, alto cargo del Gobierno estadounidense, porque con el presidente Barack Obama no puede ser debido a la agenda del estadounidense. En otra cinta telefónica se escucha a Manuel Delgado hablar con Pablo Crespo en el mismo sentido. En una tercera aparece Álvaro Pérez y Bernabé Cano diciendo que es difícil sacar "la pasta de las instituciones" y en la que Pérez dice que ya se ha reunido con el director y subdirector del Levante. Cano también le pide que nterceda ante Camps y le haga "conseller de Industria". La última grabación es la que se produce entre Álvaro Pérez y Francisco Camps en la que éste le dice aquello de "amiguito del alma " y "te quiero un huevo".