Dos agentes patrullan por la calle Bello, lugar habitual de venta de droga. Israel García

El Marítimo, «punto negro» policial por la creciente venta de estupefacientes

Drogas y Marítimo. Los vecinos de esta zona de la ciudad han vuelto a denunciar los problemas que sufren derivados de la venta de estupefacientes en sus calles. Los vecinos de la calle Bello llevan un mes denunciando la masiva presencia de compradores de sustancias ilegales que cada día, entre las dos y las tres de la tarde, acuden a ese lugar para adquirir su dosis ante la pasividad policial.

VALENCIA. A. Caparrós
Actualizado:

«La situación que se vive a diario en la calle Bello es lamentable». La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Carmen Mas, señaló ayer que había pedido informes a la Policía Nacional tras las informaciones aparecidas que se hacían eco de la masiva venta de droga, fundamentalmente hachís, en ese punto de la capital. Carmen Mas indicó que el distrito Marítimo se había clasificado como «punto negro policial» ante el cariz que habían tomado los acontecimientos.

La delegada del Gobierno explicó que ha ordenado a la Policía que tome las medidas adecuadas para paliar la situación. Además, aseguró que ha dado instrucciones a la Jefatura Superior de Policía para que «establezca la estrategia o los dispositivos» necesarios para erradicar el problema de la venta de droga que padece el barrio.

De hecho, ayer ya no se advertía la presencia de compradores de droga en las inmediaciones de la calle Bello. La presencia constante de una patrulla policial y de los agentes de la Policía Nacional ha «ahuyentado» a los compradores y a los vendedores de droga, que ayer no hicieron acto de presencia, según comentaron los vecinos de la zona.

UN PROBLEMA ANTIGUO

La venta de droga en la calle Bello y sus alrededores no es un hecho aislado ni nuevo. Hace años que por la citada vía se comercia con estupefacientes. Los vecinos han denunciado en numerosas oportunidades este hecho. La Policía, como en este caso, inmediatamente acude al lugar para realizar una vigilancia especial, aunque, pasados unos días desciende la vigilancia, y vuelve la ventas de droga a las calles del barrio.

«Hemos mantenido contactos con las asociaciones de vecinos para hablar del tema y, además, la Policía y los representantes vecinales mantienen reuniones periódicas en las que se intercambia la información que ambas partes recaban», prosiguió Carmen Mas.

La Policía Nacional ofreció ayer a la delegada del Gobierno los datos que indican que la presencia policial en la zona del Marítimo ha dado sus frutos, a pesar de las quejas vecinales, que en ocasiones han acusado a la Policía de pasividad.

En el último mes la Policía ha efectuado tres registros domiciliarios, se han practicado catorce detenciones y se han intervenido joyas por valor de tres millones de pesetas, depósitos de valores por valor de un millón y medio, dos kilos de droga y dinero en efectivo.