El Maestrat, la tierra en donde el silencio habla, evoca sus «Paisajes sagrados» desde Sant Mateu

JAVIER REIGADAS/
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SANT MATEU. La comarca castellonense de El Maestrat, la tierra en donde el silencio habla, según aseguran sus propios habitantes, alteró ayer su tranquilo y sencillo quehacer diario para acoger la inauguración de la quinta exposición de la Fundación La Luz de las Imágenes, «Paisajes sagrados», que reúne en las sedes permanentes de Sant Mateu, Traiguera y Albocàsser, y en las temporales de Peñíscola, Albocàsser y Benifassà, alrededor de 300 obras de arte sacro de la antigua diócesis de Tortosa, que aglutina en la actualidad a 33 municipios de la provincia de Castellón.

El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, acompañado de los obispos de Tortosa y Segorbe-Castellón, Javier Salinas y Juan Antonio Reig-Pla, respectivamente; el presidente de las Cortes, Julio de España; el conseller de Cultura, Alejandro Font de Mora, y de las autoridades provinciales y locales, Carlos Fabra y Manuel Ferrares, encabezó el acto y admiró, primero, el valioso patrimonio expuesto en la iglesia arciprestal de la capital de El Maestrat y, después, el del Real Santuario de la Verge de la Font de la Salut de Traiguera.

El dirigente popular, quien puso en marcha la primera exposición «Sublime» de La Luz de las Imágenes en Valencia en 1999 como conseller de Cultura pero que no la pudo inaugurar al ser nombrado días antes secretario de Estado, se quitó ayer esa espinita clavada y destacó que la muestra no supone sólo un «referente cultural o religioso», sino que recoge la «tradición sobre la que sentamos una manera de ver la vida». «Es una reflexión -continuó el presidente- de un gran pueblo que sabe exactamente lo que es, cuáles son sus raíces y cúal es su principio como pueblo y, por lo tanto, su camino para el futuro».

Gran labor de restauración

La exposición «Paisajes sagrados» ha sido posible, además de por la cesión de las obras de arte de las distintas iglesias que participan en la misma, por una minuciosa labor de restauración de diez edificios monumentales como iglesias, abadías, santuario o monasterios y 175 piezas entre pinturas, esculturas, orfebrería, tejidos y documentos, además del entorno paisajístico en que se enmarcan estos bienes históricos que, por primera vez, han sido objeto de actuación.

Con un desembolso por parte de la Generalitat de diez millones de euros, 87 restauradores y 33 arquitectos han trabajado con sumo cuidado durante los últimos 16 meses para obrar el «milagro» de recomponer sin dañar las piezas desde hoy expuestas al público de manera gratuita hasta fin de año en el caso de las sedes permanentes.

Los bienes muebles retocados han sido 99 pinturas, 30 esculturas, 22 tejidos, 10 piezas de orfebrerías y 14 documentos, mientras que los bienes inmuebles restaurados han sido diez, la mitad de ellos en la capital de El Maestrazgo -tanto en edificios religiosos como civiles, destacando la iglesia arciprestal-, a los que hay que sumar dos en Peñíscola, y uno en las poblaciones de Traiguera, Albocàsser y Castellfort.