Portada del libro. ABC

«De juzgado de guardia» cuenta con humor el día a día judicial

GEMA ALONSO
Actualizado:

VALENCIA. Javier Ronda y Jorge Muñoz, dos licenciados en periodismo y redactores de tribunales de Canal Sur y Europa Press, respectivamente, presentaron ayer en Valencia su obra «De juzgado de guardia», un libro que cuenta las anécdotas del día a día judicial en clave de humor.

Los autores aseguran que han tratado de recoger «las situaciones más simpáticas y sorprendentes acaecidas en la judicatura española: desde la peculiar declaración de un testigo en un juicio, hasta una resolución judicial sui géneris o el testimonio no menos rocambolesco de un acusado».

Explican que muchas de estas anécdotas resultan verdaderas joyas humorísticas de la literatura procesal, mientras que otras más bien parecen diálogos entre sordos o conversaciones de besugos.

Puntualizan que no han tratado de mofarse de la justicia, sino relatar aquellas situaciones humanas que, presenciadas personalmente o recopiladas gracias al testimonio de terceros, ilustraban en lado más divertido de la relación de los ciudadanos con la Justicia, más de un centenar de casos entre atestados policiales, actuaciones con un lenguaje jurídico excesivamente hermético, vivencias en los juzgados y pautas jurídicas «que a veces favorecen las situaciones más peculiares e inusitadas».

El conseller de Justicia y Administraciones Públicas, Carlos González Cepeda, calificó el libro como «fresco y ameno», de «lectura fácil y rápida» en el que se demuestra que la Justicia la administran seres humanos que se equivocan.

El decano del Colegio de Abogados de Valencia, Luis Miguel Romero Villafranca, elogió el acierto de la obra, pues «la mejor crítica es la que se hace desde el humor».

El fiscal jefe, Enrique Beltrán apuntó que la justicia, como obra humana desea crítica y diferenció entre la que exagerada y malévola, la técnica y profesional y la amable y afable, como la que muestra el libro.

El juez decano de Valencia, Fernando de Rosa, señaló que «De juzgado de Guardia» evidencia que «tenemos un corazón y somos personas enamoradas de nuestro trabajo».