La juez envía a prisión a la mujer de Benejúzar que prendió fuego al violador de su hija

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ALICANTE. M.C.G.E., la mujer que el pasado lunes roció con gasolina al individuo que violó siete años atrás a su hija y le prendió fuego en un bar de la localidad alicantina de Benejúzar, compareció ayer ante la titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Orihuela.

Aunque en un principio estaba previsto que declarase mañana, dado el estado de ansiedad que presentaba y que motivó que la juez decretara su ingreso provisional en la unidad psiquiátrica del hospital comarcal de la Vega Baja, en Orihuela, una médico informó a la magistrada de su notoria mejoría, hecho por el que ésta decidió que fuera trasladada en la tarde de ayer a los juzgados.

En su testimonio, la detenida alegó que el violador de su hija no debía estar en el bar en el que ocurrieron los hechos, ya que no «era su sitio» porque se hallaba en el barrio donde ella reside con su familia.

La acusada añadió que si la víctima hubiera permanecido en su barrio «no habría pasado nada», según informó el letrado que la defiende, Joaquín Galant.

Posible destino en el psiquiátrico

Tras declarar, la detenida, la titular del juzgado decretó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, en la cárcel alicantina de Fontcalent y delegó en sus responsables la decisión de si M.C.G.E. debe permanecer o no en el psiquiátrico del centro penitenciario, según informaron fuentes judiciales.

La causa abierta en el juzgado contra la detenida es inicialmente por los presuntos delitos de homicidio en grado de tentativa y lesiones.

Según Galant, su defendida manifestó a la juez de forma reiterada que no tenía intención de matar al agredido, sino que pretendía asustarlo para que supiera «lo que es sufrir». Galant señaló que M.C.G.E. está arrepentida realmente, aunque «todavía no es consciente» de la gravedad de su acto.

Decisión «exagerada»

El letrado añadió que su defendida no se encontraba en un estado normal cuando ocurrieron los hechos.

Asimismo, el abogado estimó de «exagerada» la decisión judicial de ordenar el ingreso en prisión de la detenida, ya que «ésta no está todavía en situación de saber si es responsable o no de lo que ha hecho y de la gravedad del suceso».

La víctima de la agresión, A.C.V.S.,con quemaduras de primer, segundo y tercer grado en el sesenta por ciento de su cuerpo, continúa en estado muy grave en el servicio de reanimación del pabellón de rehabilitación del Hospital La Fe de Valencia. El hombre, que cumple condena por la violación cometida en 1998, disfrutaba de un permiso penitenciario cuando fue objeto de la agresión.