corrococos

¿Ciencia o Conveniencia?

Ante el presidente Fabra, Ascensió Figueres ponderó las Normas de Castelló, que la Academia de la Lengua no cumple, ¡por exceso!

obdulio jovaní
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Están dando aviso de que se va a reponer la serie televisiva «Cuéntame cómo pasó». Me propongo ver un capítulo, sólo uno, y no por su contenido sino por su música de fondo, de la que es autor uno de mis sobrinos. ¿Qué me van a contar a mí de un tiempo que yo pasé... quienes no lo pasaron? Sólo con osadía, con descaro, o por pura conveniencia, se pueden contar ciertas historias como las que se cuentan. Me habían contado mucho del «Antiguo Testamento» —Génesis, Eclesiastés, Éxodo, Deuteronomio, Proverbios... recuerdo especialmente lo que se dice en este último: «De otro modo si no tienes con qué pagar, te quitarán de debajo de ti la cama», lo que me hace adivinar que ya habría entonces «indignados» por esos desahucios—. Tuve que ser muy mayorcito y leer a Fernando Díaz Plaja en «La Biblia contada a los mayores» para entender muchas cosas. «El héroe del Antiguo Testamento era Josué, que mataba a miles. El héroe del Nuevo Testamento es Jesús, que se deja matar. En aquel es héroe Salomón, que tiene setecientas mujeres, en este es Jesús, que predica la pureza...

Yo fui enseñado en la escuela y en el instituto con la ¡lengua del imperio! Ya no alcancé el cambio a la lengua de campanario, de Plaza Mayor, tal como ahora se impone, porque la llevaba bien sabida de casa, de mi madre, de mi abuela, que decía «Lo cosebre» —por Alcocebre— o «Lo bocase» por Albocácer. Por cierto, cuando se le preguntó a Sanchis Guarner por qué no usaba el «lo» respondió: «porque no conviene usarlo». A tal confidente de la lengua se le ha rendido homenaje en la Universidad de Valencia, por sus cien años. La ciencia ¿es sólo ciencia o es conveniencia? A veces usan la lengua como cercado, a veces como engrudo para pegar territorios. Ahí está la ministra Chacón, que hizo un cursillo de independentismo en Quebec —que perdió dos referendums— y que se salta los tribunales como quien salta a la comba. Así podrán decir «Alí Agca, l'home que va intentar matar el Papa» y que nos dejará la duda de quién trató de matar a quién.

Y aquí está Ascensión Figueres, presidenta de la Academia Valenciana de la Lengua, a quien visitó el president Fabra y ante quien ponderó las Normas de Castelló ¡que la Academia no cumple, por exceso!

Y los que cuentan y no acaban de contar nunca los hechos que no son de su conveniencia, no cuentan nunca —sí lo hace Vicens i Vives— que en Cataluña preferían a los maestros castellanos, porque ese oficio era despreciado como propio de «poltróns i morts de gana». Y aún cuentan menos de la emigración de Cataluña a Galicia, Santander y Castilla como tenderos, como zapateros o sastres. Y acaba así Vicens i Vives, que así lo cuenta: «Catalans serán els pagesos que reeixirán a colonitzar la Serra Morena!». Ahora tratan a los andaluces, despectivamente, como ¡gente del sur!

¿Aprenderían de ellos los andaluces a trabajar en el PER?