Lidia Bedman y Santiago Abascal, el día de su boda - GDG/ VÍDEO: ABC

InstagramLidia Bedman, la influencer alicantina que conquistó a Santiago Abascal, el líder de Vox

La joven guía a su legión de seguidoras en Instagram con consejos sobre moda y familia, sin mostrar a su marido

VALENCIAActualizado:

Discreta y celosa de su intimidad con su marido, Santiago Abascal (42 años), que ahora parece llamado al protagonismo por la fuerte irrupción de Vox en la política tras su éxito en las elecciones andaluzas, Lidia Bedman (33) puede presumir de tener una creciente influencia social entre cierto público femenino (120.000 seguidores en Instagram, casi todas mujeres). Contrasta la delicadeza con que esta alicantina describe sus pendientes aguamarinas o el cambio de peinado a última hora para su boda con el político en una finca de exuberante vegetación de San Vicente del Raspeig, el pasado mes de junio, con la imagen de masculinidad exacerbada de su esposo a lomos de un caballo, con estética de cazador dueño del vasto territorio que se pierde en el horizonte, tal como se mostró en un vídeo.

Bedman encarna un modelo de mujer moderna, catedrática de la estética, que domina una jerga para entendidas, que se comunica con abundancia de términos en inglés para etiquetar cada momento de su vida, una existencia observada en la red por esas miles de jóvenes y maduras internautas que envidiaron sus dos vestidos de José María Peiro y sus zapatos de Aquazzura para el enlace matrimonial. O también, todas las que escuchan con atención sus consejos de madre de dos hijos junto a Abascal; Jimena la «cotorrita parlanchina» a la que quiere pillar hablando para grabarla, o Santiago, el pequeño nacido el mismo día de diciembre de 2015 en que su padre se daba un batacazo en las elecciones generales. Eran otros tiempos.

La pareja, en un acto público
La pareja, en un acto público- G3

Pero esta treintañera de maneras delicadas y físico de modelo, que se confiesa con intimidad en cada post de Instagram, solo muestra a su pareja en fotos en las que no se le identifica, de espaldas, tapado el rostro convenientemente con un sombrero mientras se dan un romántico beso o con unos globos usado como careta en Eurodisney... Y es que sabe jugar con las imágenes, promocionar insinuando y sin mostrar. No en vano, se licenció en Publicidad y Relaciones Públicas en la privada, en la Universidad católica del CEU de Elche, capital española de la industria del calzado junto con la vecina Elda, y de ahí le viene su pasión por este elemento primordial de su vestir.

Candidatura política

Aunque en su exitosa trayectoria de bloguera y en la red social de las fotos por excelencia no muestra la más mínima inquietud por la política que con tanta vehemencia rezuma su marido, Lidia Bedman formó parte de la candidatura de Vox para la Asamblea de Madrid en los últimos comicios.

De sus comentarios en internet no se pueden deducir ni su ideología ni si comparte algunos de los postulados de su pareja. Sí parece que la familia constituye un valor fundamental, y que ella hace extensiva a los dos hijos que su marido tiene de un matrimonio anterior, a quienes considera sin ambages los mejores «hermanos mayores» que podían tener sus dos retoños. Otra pista de la afinidad de la pareja: el primer matrimonio del líder de Vox fue civil, mientras que Lidia Bedman le ha llevado hasta el altar de la iglesia.

En definitiva, dos protagonistas emergentes para muchos españoles que, hasta ahora, manejan su proyección en dos caminos paralelos sin conexión. Ella, en el exigente universo de la imagen, y él, en el no menos elitista ámbito de la política. ¿Resistirá a los cantos de sirena de las revistas del corazón, si llaman a su puerta? Vive entre Madrid, el País Vasco y Alicante y tal vez pueda esconderse.