«Me gusta la tensión que genera el Valencia»

«Me gusta la tensión que genera el Valencia»

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POR RAÚL COSÍN

FOTO ALBERTO SÁIZ

VALENCIA. Apodado el «Catedrático», Fernando ha abandonado su breve incursión en la política y ha recogido el guante que le lanzó Vicente Soriano, nuevo presidente del Valencia, para convertirse en el hombre fuerte de la planificación deportiva del Valencia, parcela en la que espera desplegar la misma templanza que exhibió durante su etapa como jugador.

-¿Por qué decidió salir de un cargo publico para enrolarse en el proyecto del Valencia?

-Cuando acepté el cargo de director general de Deporte lo hice con ilusión tremenda, por lo que era muy difícil plantearse una salida. Creo que estábamos realizando una buena labor y siempre he tenido un respaldo total de la consellera y su gabinete. Sin embargo, surgió la posibilidad del Valencia y, si bien no es cierto que estuviera muchos años esperando este momento, sí que tenía la sensación de que alguna vez podía llegar y ha sido ahora.

-Era la oportunidad de volver al equipo de su vida...

-He cogido el tren que pasaba. Estamos aquí a pesar del lío en el que estamos, pero el Valencia tiene estas cosas y me gusta esta tensión y actividad.

-¿Cuál va a ser su papel como vicepresidente deportivo?

-En lo deportivo está claro. Soriano siempre ha pensado que el responsable del área deportiva ha de estar en el consejo y yo creo que es positivo. Además el cargo de vicepresidente supone una dosis de representación del club acompañando o sustituyendo al presidente.

-¿Cuál es su plan de trabajo?

-Es sencillo. Muchas veces se ha intentado explicar este trabajo con palabras llamativas, pero es bonito decirlo y difícil hacerlo. Yo intento que la cercanía entre intención y ejecución sea la máxima. En concreto, me apetece que en el fútbol base demos un giro al estilo de perfección de juego y de intenciones, me apetece que la secretaria técnica, que lo esta haciendo francamente bien, esté totalmente organizada, no porque no lo estuviera, sino porque haya una continuidad.

-¿Y en cuanto al primer equipo?

-Muchísimo diálogo con Sánchez y con el entrenador. Va a haber un consenso total y las posibles desavenencias las resolveremos con diálogo, pero nunca públicamente. Los jugadores me tienen aquí para lo que quieran y pueden venir a mí directamente. Yo soy club, pero si no rodeo al cuerpo técnico y al equipo del mejor ambiente, será dificil trabajar.

-¿Cómo ha visto a Sánchez y Emery después de todos los cambios?

-Sánchez continúa y con Unai la verdad es que es fantástico. Cada vez estoy más contento de la relación que tenemos; es una persona excepcional, sincera y sensata. Creo que vamos a funcionar muy bien. La elección de Sánchez fue fantástica; tenemos un gran entrenador.

-¿Qué opina de la comparación Benítez-Emery?

-Yo no conocí a Benítez y su forma de trabajar, pero conozco a Unai y las referencias que me llegan son fantásticas. Estoy convencido de que, si seguimos trabajando de la misma manera, resolveremos los momentos complicados. Hay que tratar de no agrandar las cosas negativas que puedan surgir en Valencia.

-¿Siente que hay demasiada convulsión?

-Desde dentro no noto tanta contradicción y polémica. Trataremos de hacer lo posible por que las situaciones se arreglen con normalidad y sinceridad.

-¿Qué le dijo Soriano para convencerle, qué le propuso?

-Soriano y yo nos conocemos desde hace algunos años y hemos hablado más en los últimos meses. Me dijo que, si se hacía cargo de la gestión, le gustaría que le acompañase y la misma noche en la que dio un vuelco la situación y se supo que iba a ser presidente me llamó para decirme que quería que estuviera en su proyecto.

-¿Cómo ha vivido estos días hasta el último comunicado de Villalonga?

-He pensado muy pocas veces en ello. Tenemos muchísimo trabajo entre manos y la absoluta confianza que nos ha transmitido el presidente a los que estamos alrededor de él. Desde el primer momento lo vi totalmente tranquilo y únicamente preocupado por la gestión del club a corto y largo plazo. A mí me lo contagio al cien por cien y creo que también a los que tengo alrededor.

-¿Hay tiempo para amar una plantilla competitiva?

-Nos queda un mes y cuando pienso eso me tranquilizo. Tenemos claro lo que queremos hacer con cada jugador para componer un equipo que me hace concebir esperanza de que vamos a ser competitivos.

-¿En qué punto se encuentra Villa?

-Silva y Villa están en la misma situación: queremos que se queden y la próxima semana iniciaremos los contactos serios con sus representantes.

-¿La idea es mejorarles el contrato?

-Probablemente, a veces se tiene que hacer. Me incomoda mejorar el contrato de un jugador por buen rendimiento porque a los jugadores se les contrata para que rindan. Pero sí que es cierto que están viniendo con ofertas muy serias por ellos, por lo que probablemente tengamos que hacer un esfuerzo para que se queden contentos.

-Usted ha dicho que no hay jugadores imprescindibles....

-No hay jugadores intransferibles. Considero que todos los jugadores tienen un precio, pero el precio de los jugadores del Valencia los fijamos nosotros y en este caso son altísimos y dudo que algún club lo pague.

-¿Cuál es la situación de Albelda?

-Hasta que llegamos nosotros, tenía las puertas del Valencia cerradas. Ahora pueden darse las dos posibilidades: puede irse pero puede quedarse. Esperaremos que vuelva de Ermelo para hablar con él y sus representantes.

-Emery ha cambiado su discurso respecto a él...

-Yo valoro a Albelda antes de que pasara lo que pasó con otros gestores. Mi valoración de él es la del verano pasado, cuando era un jugador casi imprescindible.

-¿Son prioridades los porteros Moyà y Andújar?

-Están entre los posibles, pero hay otros. No hemos tomado una decisión definitiva; tendremos que esperar unos días más. El entrenador está tranquilo e informado de todo lo que hacemos en el club. Si no nos hemos decidido a actuar todavía es consensuado con él.

-En los últimos años no ha habido continuidad en los responsables deportivos...

-Desde fuera daba la sensación de que trabajaban a corto plazo y con mucho miedo a fallar. La relación que tengo con las personas que me rodean y con el presidente me hace pensar que, salvo circunstancias muy negativas, voy a gozar de su confianza mucho tiempo.

-Usted ha jugador en la «First Division», ¿es ese un modelo más adecuado en confianza?

-Es el adecuado porque allí los entrenadores duran muchas temporadas. Los aficionados piensan que los jugadores y entrenadores siempre buscan el mejor resultado y con esa idea es más difícil prescindir de ellos. Ese modelo aquí es imposible.

-Como hombre de club, ¿cómo analiza los cuatro años de Soler?

-Creo que no ha tenido ni acierto ni suerte en la gestión, pero estoy seguro de que sus intenciones han sido las mejores. Se gastó mucho dinero de su patrimonio para hacerse con un porcentaje accionarial importante que le hizo ser presidente y se metió en operaciones económicas de mucho volumen, pero no tuvo suerte en la gestión deportiva y en la relación con las personas. Quizás se equivocó en la elección porque esas personas no le aconsejaron de la mejor manera posible y prueba de ello es la situación en la que está el club, ya no sólo económicamente, sino sobre todo en el aspecto deportivo. Nos hemos encontrado con casi 40 jugadores, con un baile de directores deportivos y entrenadores importante y, sinceramente, con una cantidad de indemnizaciones muy altas otorgadas a personas que él mismo eligió y que ahora tendremos que asumir nosotros.

-¿Fue un error el despido de Quique Sánchez Flores?

-Mi opinión personal, no como vicepresidente, es que fue un error elegir a Carboni como director deportivo en ese momento. Para mí fue un error echar sólo a uno, y prueba de ello es que después, yendo el equipo cuarto en la tabla, se echó a Quique. Fueron tres errores seguidos dentro de la misma situación.