Guillem Bertomeu - Lletraferit

Nuestro voto relativo

«Cuando se da vía libre a las bases muchas veces el que manda se queda con cara de chiste»

Guillem Bertomeu
Actualizado:

Al final, como ciudadanos tenemos nuestras citas sistemáticas con las urnas, al más puro estilo pedir cita con el dentista cada cuatro años. Vamos, nos hacen el repaso pertinente, con su “sablada” correspondiente, y hasta que le cojamos el gusto y volvamos a ir.

Han pasado más de dos meses y medio de las elecciones de Pedro Sánchez y no hay todavía visos de investidura. Tan solo soflamas internas en los partidos, como le ocurre a Ciudadanos, reuniones secretas como con el PP y Podemos y pocas luces y taquígrafos, incluso con la incógnita de poder volver a citarnos con las urnas. Viendo cómo se evidencian diferentes análisis demoscópicos recientes en diferentes diarios donde las fuerzas de siempre, PP y PSOE, subirían en escaños y VOX junto al partido de Iglesias seguirían con su particular desplome.

A nivel valenciano la legislatura autonómica ya está en marcha. El gasto en personal y cargos públicos siguen en aumento, ¡¡al derroche que lo pagamos todos!! Más de treinta Secretarías Autonómicas y cerca de noventas Direcciones Generales. Esa es la definición que debería salir en Wikipedia de lo que es un Gobierno de mestizaje. Un gobierno donde todos tienen que quedar contentos y hay que colocar a todo el mundo.

A nivel local, en el Cap i Casal Joan Ribó sigue manteniendo su ritmo. Pausado, conocedor de que ha sido el ganador, la fuerza más votada desde tiempos inmemoriables de Rita Barberá por allá los primeros años de la década de los 90 y soliviantando a su socia socialista amagando con gobernar en solitario, apuesta máxima All in. Incluso se ha pegado el vacile de tomarse unos días de descanso y todo para todavía más enrabietar la negociación. Un mes después aún no hay Govern de la Nau visible. Para qué…

Imagen de Ximo Puig y Mónica Oltra tomada el pasado viernes
Imagen de Ximo Puig y Mónica Oltra tomada el pasado viernes - ABC

En la Diputación Provincial de Valencia los socialistas son los que tienen la sartén por el mango. Los populares, por el contrario, están realizando sus apuestas internas por partidas judiciales con incluso contestación interna. Donde el representante de Benavites le ha ganado la partida en avales a la “oficialista” Paz Carceller, alcaldesa de Puçol. Cuando se da vía libre a las bases muchas veces el que manda se queda con cara de chiste. La propia portavoz de la legislatura pasada y ex alcaldesa de la Pobla de Vallbona, Carmen Contelles, incluso renunció a recoger los avales en su propia demarcación presuponiendo ser derrotada. Lo podríamos definir como liderazgos más que efímeros, de manera correcta, por lo poco representativo.

Cuando tanto Génova como Ferraz aprendan a que no se puede dirigir una comunidad como la valenciana a 350 kilómetros de distancia y a golpe de dedo muchas cosas cambiaran. En Catalunya los populares han pasado a la más absoluta irrelevancia y en el País Vasco también van camino de ello. Este fin de semana sus representantes, a través del ex ministro Alonso pedían una singularidad e idiosincrasia propia para poder ganar un espacio que se les está yendo como arena entre los dedos. Las molleras en Madrid no sé si pararán a pensarlo.

Guillem BertomeuGuillem Bertomeu