Ximo Puig, Mónica Oltra y Rubén Martínez Dalmau escenifican el inicio del nuevo acuerdo de Gobierno
Ximo Puig, Mónica Oltra y Rubén Martínez Dalmau escenifican el inicio del nuevo acuerdo de Gobierno - ROBER SOLSONA
Política

Golpe de autoridad de Oltra: Morera será presidente de las Cortes Valencianas pese a las maniobras en Compromís

Los dirigentes de las fomaciones de izquierdas mantienen la primera reunión para el pacto de Gobierno y acuerdan una Mesa definitiva de la Cámara

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Foto, escenificación de acuerdo y comparecencia conjunta. Es el resumen, al menos el que ha trascendido, del primer encuentro entre Ximo Puig, Mónica Oltra y Rubén Martínez Dalmau para el nuevo pacto de Gobierno que firmarán PSPV, Compromís y Podemos en la Comunidad Valenciana.

La cita ha comenzado con puntualidad en la Sala de los Pinazo de las Cortes Valencianas, un escenario señorial, y se ha extendido durante casi una hora. Se trata de una primera toma de contacto, puesto que las negociaciones se prevén largas y, además, no hay prisa. Será después de las elecciones municipales del 26 de mayo cuando arranquen de forma plena. Tras los comicios habrá un mapa político completo del territorio valenciano y las tres formaciones de izquierdas podrán comenzar a hablar de ese repetido «acuerdo global» que incluya todas las instituciones (Consell, Cortes, Diputaciones y Ayuntamientos).

Hasta entonces, el tripartito se ha puesto unos simbólicos «deberes» que poca traslación tendrán a nivel práctico. Los tres líderes han manifestado que existe una voluntad «compartida e inequóvoca» de reeditar el acuerdo de 2015 (ahora con la entrada de Podemos al Consell) y que durante las dos próximas semanas llevarán a cabo un «diagnóstico» del anterior Pacto del Botánico.

Durante la comparecencia posterior a la reunión, Mónica Oltra, que se ha alzado como portavoz de forma evidente -puesto que ha ocupado en el Ejecutivo durante cuatro años y que podría revalidar-, ha explicado que lo primero que se va a hacer es una evaluación «para preparar el qué», una «previa» al debate sobre el contenido del futuro acuerdo, para ver «qué se ha hecho y qué queda pendiente» de cara a la legislatura que viene. Ese «qué» en cuestión -los puntos programáticos- se comenzará a abordar cuando pase el 26-M.

Pero si algo ha destacado del encuentro de este martes es la alianza para que la Mesa de las Cortes Valencianas -que se constituyen el próximo jueves- no sea provisional sino definitiva. Y su presidente volverá a ser Enric Morera.

Mónica Oltra y Ximo Puig, este martes en las Cortes Valencianas
Mónica Oltra y Ximo Puig, este martes en las Cortes Valencianas - ROBER SOLSONA

El hecho de que se haya podido cerrar este cargo resulta relevante por todo lo que significa. Hace justo una semana comenzaba a circular la posibilidad de la provisionalidad. Una solución que ya se aplicó hace cuatro años. En esa ocasión, Francesc Colomer fue elegido en plena batalla entre PSPV y Compromís para la formación de Gobierno. El acuerdo consistía en que que el partido que no estuviera frente a la Generalitat lo estaría frente al Parlamento autonómico. Pocas semanas después, Colomer fue sustituido por Enric Morera al cerrar el pacto para investir a Ximo Puig como jefe del Consell.

El escenario ahora resultaba diferente, puesto que el aumento de votos de los socialistas y su mayor diferencia con Compromís en los resultados electorales llevaban al PSPV a dar por hecho que no había otra opción que la de que Puig fuera presidente. Desde la coalición algunas voces lo admitían en privado, pero no estaban dispuestos a reconocerlo públicamente como jefe del Consell tan pronto por mucho que los del puño y la rosa así lo exigieran hasta hace pocos días.

A ello se les añadía la situación interna. Determinados sectores de la coalición -formada por Bloc, Iniciativa y Verds- esperan que los comicios municipales puedan suponer una nueva lectura en clave interna. Si de ellos salen reforzados los primeros -formación mayoritaria-, podrían querer reclamar un mayor espacio y peso en los acuerdos, tanto a nivel de cargos de Gobierno como en interlocución. Y es precisamente una parte de esta pata la que se mostraba más proclive a una Mesa provisional de la Cámara y más reticente a la repetición de Morera como presidente (quien no cuenta con la simpatía de muchos de su propio grupo parlamentario).

Por este motivo resulta de tanta importancia el movimiento de Oltra (Iniciativa), la cual era favorable a la continuidad de Morera (Bloc) al ser una persona experimentada para conducir un parlamento tan fragmentado con seis partidos. Una curiosa alianza de dos cargos antaño rivales por el liderazgo en el partido pero que parecen haber convergido con el devenir del tiempo.

Este golpe de autoridad parece también significativo por lo que respecta a la pugna por la interlocución. Hasta este mismo lunes por la mañana, desde el PSPV se asumía que la Mesa de la Cámara iba a ser provisional pese a que no eran nada favorables (preferían elegir ya a Morera). Y las declaraciones públicas de cargos de Compromís como Fran Ferri, portavoz parlamentario, iban -al igual que toda la semana pasada- en esta misma línea.

Algunos contactos entre Oltra y Puig y, posteriormente, dentro de la coalición, desechaban ayer esta opción. Y, de paso, se evitaba la imagen de ridículo y burdo uso de la institución que muchos reconocían que podía trasladarse el jueves.

Oltra ha resumido hoy la relación de hechos de las últimas jornadas con una reveladora afirmación: «Los dimes y diretes son dimes y diretes. La gente tiene sensaciones, pero eso no establece una línea oficial de partido». «La autoridad en Compromís soy yo por ahora», le habría faltado añadir.