El Gobierno oculta una avería que impide a uno de los radares SIVE detectar las pateras
ABC Una patrullera de la Guardia Civil navega ante las costas de Alicante

El Gobierno oculta una avería que impide a uno de los radares SIVE detectar las pateras

M. A. RUIZ COLL|VALENCIA
Actualizado:

Desde que comenzaron a funcionar, a principios del pasado mes de septiembre, los radares del Sistema de Vigilancia Integral Exterior (SIVE) sólo han detectado la llegada de una patera a las costas de Alicante.

En cambio, otras ocho embarcaciones con inmigrantes ilegales y dos lanzaderas que presuntamente transportaban droga han burlado el control de estos dispositivos, cuya instalación ha costado 8,5 millones de euros.

Su llegada ha sido alertada por pesqueros que faenaban en la costa o -al menos en un caso- por uno de los tripulantes de la patera desde su teléfono móvil, pero no por los radares.

Un fracaso que tiene causas humanas (los operarios del SIVE tan sólo han recibido unas semanas de apresurada formación), pero también motivos técnicos: el Gobierno ha ocultado durante más de dos meses que uno de los cuatro radares sufre desde el primer momento una grave avería, que merma sensiblemente su eficacia.

La red SIVE cuenta con cuatro estaciones situadas en distintos puntos de la costa alicantina: Cabo Roig (Orihuela), Santa Pola, Sierra Helada (Benidorm) y el Cabo de San Antonio (Denia).

Y cada estación consta de un radar (que detecta el movimiento de todas las embarcaciones), una cámara convencional (que permite observar a distancia a los buques) y una cámara de visión nocturna mediante infrarrojos.

Pues bien, desde el primer día de su entrada en servicio, no funciona la cámara situada en la estación de Cabo Roig, que al ser la situada más al sur de la provincia debería ser la primera que detecte la llegada de barcos procedentes de la costa africana. Por tanto, en dicho poste sólo han estado operativos el radar y la cámara de visión nocturna.

Tras intentar infructuosamente subsanar este problema técnico, el Ministerio de Interior ha optado por cambiar de ubicación la cámara de otro de los repetidores (que ha perdido así uno de sus dispositivos) y situarla en la estación de Cabo Roig, para reforzar la vigilancia en la franja sur de la costa.

Peralta lo silencia

Tanto el delegado del gobierno, Ricardo Peralta, como la subdelegada en Alicante, Encarna Llinares, han defendido siempre la eficacia del sistema SIVE y han ocultado esta avería.

Técnicos de la multinacional Amper, a la que Interior adjudicó la instalación de los radares, se han desplazado a Alicante para comprobar el funcionamiento de toda la red. Aún así, insisten las fuentes consultadas por ABC, el principal problema que explica la falta de eficacia del sistema SIVE en la provincia ha sido la precipitación en su puesta en marcha, que ha impedido dar una formación adecuada a sus operarios.

Porque en una zona con un tráfico marítimo muy intenso como es el sur de la Comunidad Valenciana, la dificultad que entraña el manejo de estos equipos es distinguir la presencia de un embarcación sospechosa (como pueda ser una patera o una lanzadera con droga) del resto de barcos que navegan en alta mar.

Los operarios del SIVE en Alicante apenas contaron con tres semanas de formación antes de que la red entrara en servicio. Sin embargo, dominar estos equipos exige un entrenamiento de al menos tres meses.

El fracaso más clamoroso del sistema SIVE se produjo el pasado cinco de octubre, cuando tres pateras desembarcaron en Santa Pola y otra lo hizo en la isla de Tabarca, con un total de 27 inmigrantes argelinos a bordo. Quien dio la voz de alarma fue una patrulla de la Policía Local de Santa Pola, al descubrir en tierra de forma casual a uno de los «sin papeles» que acababan de desembarcar.

De las nueve pateras llegadas desde finales de septiembre a Alicante, los radares sólo han detectado una de ellas.

El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, deberá dar explicaciones a las Cortes sobre esta situación, El senador popular Agustín Amodóbar ha dirigido una batería de preguntas al Gobierno para que aclare el mal funcionamiento de los radares.

Los pescadores, más fiables

En su iniciativa parlamentaria, Almodóbar pide al Ejecutivo que cuántas veces han fallado las cámaras instaladas y si la red del SIVE tiene «zonas de sombra» que le impiden detectar la llegada de pateras.

Del mismo modo, el senador de Benidorm pide a Rubalcaba que aclare cuántas horas de formación han recibido los operarios de los radares y cuánto costó la búsqueda de la patera que fue descubierta de forma casual por un pesquero el pasado 5 noviembre, después de que Salvamento Marítimo intentara localizarla durante 48 horas. Por último, Almodóbar ha pedido el informe elaborado por Amper para ubicar los radares.