ENTREVISTA A SONIA CASTEDO

«Estoy orgullosa de la candidatura a las Cortes, y en la local estaré cómoda»

Mientras cierra la lista que la acompañará en el Ayuntamiento, Castedo valora el «espaldarazo» de Camps en el plano autonómico

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La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, ha visto definitivamente consolidado su papel como referente del PP en la provincia con el liderazgo de la lista a las Cortes por la circunscripción alicantina. A pocas horas de que se cierre la confección de la lista municipal, Castedo ultima los detalles del equipo que la acompañará en la candidatura a revalidar la Alcaldía a la que llegó en septiembre de 2008.

—¿Cómo ha recibido el encargo de encabezar la lista a las Cortes, que algunos dirigentes de la provincia han criticado?

—Me siento muy contenta, y orgullosa. Es un espaldarazo del presidente a los tres alcaldes de las capitales de provincia. Intentaré sacarle la mayor rentabilidad posible a mi puesto en las Cortes para la ciudad.

—¿Se ve capaz de conjugar la labor en la Cámara autonómica con la Alcaldía a la que aspira?

—Sí, seguro. Ahora mismo viajo a Valencia una o dos veces cada semana para reunirme con los distintos consellers, y estudiar las actuaciones de sus departamentos en la ciudad. Al estar en las Cortes, me podré ahorrar varias llamadas y citas. Pienso pasarme todo el tiempo susurrándoles al oído lo que Alicante necesita.

—¿Se ve más como alcaldesa o como parlamentaria?

—Evidentemente, me siento mucho más alcaldesa. Es mi gran preocupación y devoción.

—¿Cree que con el «número uno» a las Cortes, Camps ha querido reconocer su trabajo no solo institucional, sino también orgánico?

—Creo que el reconocimiento del PP lo tenemos todos sus dirigentes allí donde gobernamos y también donde estamos en la oposición. La candidatura a las Cortes permitirá que representemos en la Cámara a las capitales de provincia. Y nos dará fuerza política para utilizarla en beneficio no solo de la ciudad, sino también de la provincia.

—El domingo no cabía un alfiler en su presentación. ¿Siente que los alicantinos se han volcado con usted?

—El del pasado domingo fue uno de los actos más bonitos de mi vida profesional. Me hizo sentirme muy querida después de muchos años de trabajo. Cuando haces las cosas entregándote, la gente acaba aplaudiéndote y te responde cuando la necesitas. El Teatro Principal estaba lleno de gente, no de militantes del PP. Creo que he logrado romper con los sectarismos, y me siento apreciada por las personas más allá de su ideología política.

—El lema de su campaña es «Cuenta conmigo».

—Sí, es un lema que me define como alcaldesa. Cualquier persona ha podido contar conmigo para resolver sus problemas. Quiero decirles a los alicantinos que aquí estoy para lo que necesiten.

—¿Cómo va a ser la campaña electoral?

—Muy austera. Como ejemplo, ni siquiera publicitamos el acto de proclamación, aunque lo estuvimos valorando. Recurriremos a los medios habituales, con vallas y soportes, pero sobre todo pisando la calle. Estaremos en todos los barrios, con dirigentes tanto de Madrid como de Valencia que vendrán a apoyarnos. Aún no tenemos la agenda cerrada, pero en Génova me han dicho que les llame y que organice actos.

—¿Cuál va a ser su mensaje en campaña, frente a la crítica de la candidata socialista, Elena Martín?

—No tengo ningún «mensaje» que transmitir: las cosas se demuestran haciéndolas. Y el principal problema es el empleo, así que no perderé ni un minuto en responder a quien solo me ha insultado. Creo que defraudaría a mucha gente si lo hiciera.

—¿Confía en mejorar los resultados de 2007, cuando el PP ganó por un solo concejal?

—Mi pretensión es esa, pero hasta el 22 de mayo no sabremos el resultado final. Es la grandeza de la democracia, y estamos obligados a la humildad.

—Se están empezando a conocer algunos detalles de la candidatura municipal, con algunos descartes y posibles «fichajes». ¿Cómo avanza la elaboración de la lista?

—Está todavía por realizar, la daremos a conocer, probablemente, el martes o el miércoles. Tengo que sentarme a hablar con algunas personas. En cuanto al «número dos», me molesta mucho todo lo que se ha publicado sobre si quiero o no quiero a ciertas personas en mi lista. Cuando quiero decir algo soy bastante clara, y si no lo digo, no necesito que hablen por mí. Llegado el momento, me sentaré con quien me tenga que sentar.

—Tras el aval de Génova a que Ripoll vaya de «número dos», el resto de la lista, ¿tendrá que ser una con la que se encuentre cómoda?

—Por supuesto. La lista será una en la que yo esté cómoda. Así se ha hecho siempre.

—No obstante, la potestad para proponer esa lista al comité electoral nacional es de la dirección provincial de Joaquín Ripoll.

—Sí, la dirección provincial hace la propuesta una vez oída a la candidata. Y no tengo el más mínimo problema en hablar con Ripoll.

—Parece que varios concejales de su actual equipo no repetirán ¿En qué medida será una candidatura continuista, o de renovación?

—Habrá la renovación que tenga que haber, pero también continuidad en la manera de hacer política. Hay un gran equipo que ha hecho un magnífico trabajo, y ha marcado una línea muy importante a seguir.

—¿Cree que el «caso Brugal» les perjudicará electoralmente?

—No, porque la gente se está empezando a cansar de que los partidos judicialicen la política. Saben quién es cada cual, y la utilización partidista de las estructuras de poder perjudicará a aquellos que la practican.

—¿Y el «Gürtel»?

—Me aburre mucho. Creo que el circo mediático que se ha montado estos dos años ha acabado siendo exclusivamente eso, un circo. Con un único objetivo, desprestigiar al presidente de la Generalitat. En este caso, siempre me aplico el dicho de «ladran, luego cabalgamos».