Uno de los detenidos custodiado por la Guardia Civil
Uno de los detenidos custodiado por la Guardia Civil - ABC
Santa Pola

Estafa 23.000 euros a la anciana que cuidaba y que le llamaba cariñosamente «sobrino»

El detenido y su pareja sacaron dinero casi a diario de su cuenta durante siete meses tras averiguar el PIN de la libreta bancaria

ALICANTEActualizado:

Una pareja ha sido detenida en el municipio alicantino de Santa Pola acusada de estafar 23.000 euros a una anciana de 80 años que cuidaban y que afectuosamente llamaba «sobrino» a él, por el grado de confianza alcanzado. El arrestado y su compañera sentimental lograron el número PIN de la libreta de ahorros de su víctima y sacaron dinero casi a diario durante siete meses.

A ambos sospechosos se les investiga por un presunto delito continuado de estafa con cartilla bancaria, aunque han quedado en libertad a disposición judicial, después de prestar declaración en el cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola, según han informado hoy fuentes del instituto armado.

La mujer, de 35 años, y su compañero sentimental, de 33, ambos españoles, se ganaron la confianza de la octogenaria, quien incluso comenzó a llamarle "sobrino" al varón. Con ambos, la víctima de la estafa desempeñaba casi todas las tareas diarias, como la de ir al banco.

Un día, la anciana decidió ir sola a la entidad financiera para actualizar la libreta. El personal del banco aprovechó entonces que no estaba con su "sobrino" para preguntarle por el motivo de que hubiera hecho tantas extracciones de dinero en los últimos meses.

La mujer, extrañada por lo que le estaban preguntando, ya que no había sacado el dinero que le decían, acudió a las dependencias de la Guardia Civil a interponer la denuncia.

Como ella no sospechaba de nadie, los agentes iniciaron las indagaciones por su entorno más cercano y analizaron todos los extractos bancarios efectuados en su cuenta.

Los investigadores descubrieron que, al poco tiempo de que la pareja se integrara en la vida de la anciana, comenzaron a sucederse extracciones habituales de grandes cantidades de dinero, hasta llegar a los 23.080 euros, probablemente porque los dos sospechosos averiguaron el número PIN de la cartilla en una de las ocasiones en la que acompañaron a su víctima al banco.