Sal extraída por la compañía Bras del Port en Santa Pola
Sal extraída por la compañía Bras del Port en Santa Pola - JUAN CARLOS SOLER
Gastronomía

La espuma de sal alicantina única en el mundo gana la «Estrella Michelin» de la alimentación

La compañía de Santa Pola Bras del Port cosecha dos prestigiosos premios en Bruselas otorgados por un jurado de chefs y sumilleres de renombre

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Las escamas y la espuma se sal marina de la compañía Bras del Port de Santa Pola -que se producen con una de las aguas más puras del Mediterráneo por la Posidonia- han cosechado unos premios considerados como las «Estrellas Michelin» de la alimentación en el «International Taste Institute» de Bruselas.

En concreto, estos dos productos señeros de la empresa alicantina, (en el caso de la espuma, único en el mundo) se han llevado dos de los 'Superior Taste Awards', que decide un jurado selecto del mundo de la gastronomía.

Según fuentes de la empresa, este prestigioso organismo gastronómico internacional, que reúne a algunos de los mejores chefs y sumilleres del mundo, ha publicado hace unos días la lista de productos premiados y han distinguido la exquisitez de las escamas y la singularidad de la espuma de sal de Bras del Port con dos estrellas de oro al 'Sabor Superior', respectivamente.

Bras del Port es una empresa centenaria que ha apostado en los últimos años por la innovación como eje estratégico y fruto de ello ha sido el desarrollo de una gama de sales gourmet que destaca tanto por las escamas, un crujiente y delicado cristal de sal marina con forma piramidal, como por la espuma de sal marina.

La espuma, así bautizada por su esponjosidad y que será presentada en el Organic Food Iberia, es una sal marina única en el mundo de muy baja densidad y textura ligera.

Gracias a estas cualidades la espuma de sal ha sido también merecedora de otras dos estrellas de oro en el mismo certamen organizado por el 'International Taste Institute'.

Bras del Port nació en 1900, cuando un asturiano visionario (Manuel González-Carbajal y Pire, de Avilés) compró una pequeña salina en este inhóspito territorio que antiguamente habían explotado los fenicios y romanos para sentar las bases de una de las principales empresas del sector en España.

Personal de la compañía muestra algunos productos de la gama de sales
Personal de la compañía muestra algunos productos de la gama de sales - JUAN CARLOS SOLER

La explotación ocupa una tercera parte del parque natural de las Salinas de Santa Pola, unas 850 hectáreas de las 2.500, llenas de biodiversidad con 40 especies de peces y aves (las más emblemáticas, los flamencos) en un entorno con 300 días de sol al año.

Sin la fábrica de sal el humedal se habría desecado naturalmente, por lo que "la naturaleza e industria se benefician mutuamente" y posibilitan una empresa de la que viven 75 familias.

Sus balsas concentradoras y cristalizadoras del cloruro sódico han sido, además, el escenario elegido por el microbiólogo de la Universidad de Alicante Francisco Martínez Mojica (desde hace años en las quinielas para los Nobel de Medicina y de Química por ser el padre de la revolucionaria herramienta de edición genética CRISPR/Cas9 de corta y pega de secuencias de ADN) para estudiar un organismo capaz de sobrevivir en un ambiente altamente salino, la bacteria halófila.