Imagen de archivo de la Ciudad de la Justicia de Valencia, donde se han juzgado los hechos
Imagen de archivo de la Ciudad de la Justicia de Valencia, donde se han juzgado los hechos - ROBER SOLSONA
Valencia

«Eres una inmigrante sin papeles y yo un señor español»: un anciano viola a la cuidadora de su mujer

El condenado entró armado con un cuchillo de cocina en la habitación de la víctima y la obligó a mantener relaciones sexuales

VALENCIAActualizado:

Primero la violó y luego le amenazó con denunciarla ante la Policía Nacional: «Eres una inmigrante sin papeles y yo un señor español». La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a doce años de prisión por un delito de agresión sexual a un anciano que violó a la mujer que tenía empleada para atender a su esposa impedida en el domicilio del matrimonio. En el momento de los hechos el hombre tenía 77 años.

De acuerdo con fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV), la Sala le impone además una indemnización de 6.000 euros que deberá abonar a la víctima, a la que no podrá acercase y con la que no podrá comunicarse.

Según las mismas fuentes, los hechos sucedieron entre los meses de marzo y abril de 2017 cuando el condenado contrató a la víctima para que cuidara a su esposa los viernes en la vivienda del matrimonio, en la localidad valenciana de Foios.

La sentencia explica que el primer día de trabajo, el hombre se acercó a la cuidadora mientras esta estaba cocinando y la abrazó por la cintura "con ánimo libidinoso". Ella rechazó el acercamiento y le recriminó su actitud, a lo que él respondió soltándola, propinándole un cachete en las nalgas y diciéndole que "llevaba nueve años sin meterla".

La mujer le manifestó que "su única tarea era servir a la mujer de la casa", que estaba trabajando, que no "confundiera su voluntad" y que ella "no era de esa clase de mujeres". La víctima rechazó el acercamiento y le recriminó su actitud. El tercer viernes y tras acabar la jornada, la víctima se encontraba en la habitación que tenía para descansar y en la que guardaba sus pertenencias, cuando el condenado entró armado con un cuchillo de cocina "de grandes dimensiones" y la obligó a mantener relaciones sexuales. Ella, "atemorizada, accedió sin ofrecer resistencia".

Después de la violación, el agresor advirtió a la víctima que no denunciara ya que, según las fuentes, le dijo que ella era «una inmigrante sin papeles y él un señor español». El violador le espetó que si denunciaba ante la Policía "le iban a deportar", al no estar legal en España. El condenado también le ofreció dinero, que la víctima rechazó, de acuerdo con el fallo judicial.

«Fue penetrada vaginalmente por el procesado»

La pericial de ADN halló restos del agresor en la ropa interior de la víctima, que «fue penetrada vaginalmente por el procesado». Aunque la mujer creyó que el anciano no había eyaculado en su interior tomó la píldora anticonceptiva del día después. Tras los hechos, la víctima de la violación «se limpió en el baño con papel higiénico, pero la limpieza no fue total, y llegó a sus bragas material genético del agresor , detectándose en él su ADN, prueba inequívoca de haber mantenido relaciones sexuales».