Las empresas buscan mercados emergentes para amortiguar la crisis

Las empresas buscan mercados emergentes para amortiguar la crisis

ESTEBAN VILLAREJO | VALENCIA
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Ante la crisis... ponerse las pilas en los mercados emergentes y ahí Asia y Europa del Este aún tienen mucho que decir. Ésa parece ser una de las recetas con la que los empresarios valencianos quieren revertir las vacas flacas que parecen vienen para largo. China, Vietnam e India, y Polonia, Rumanía, Bulgaria y Rusia aparecen como los escenarios más propicios para colar unos productos o unas inversiones que encuentran ahora difícil acomodo en España u otras economías europeas que padecen el bache económico.

China con un crecimiento del PIB en 2007 del 11,7% -para este año se estima el crecimiento en el 9,6%-, y una población de 1.300 millones de habitantes sigue apareciendo como la opción favorita, aunque este camino no esté exento de las trabas burocráticas del conocido modelo del «capitalismo a la china».

Desde la patronal empresarial Cierval -que dedicará hoy una jornada empresarial al gigante asiático- se observa la zona del delta del río Perla, como una de las tres principales de desarrollo junto al golfo de Bohai y el delta de Yangzi.

«Hay margen de mejora»

Hay que recordar que durante el periodo 2003-2007, las exportaciones de empresas valencianas a China crecieron un 181%, de los 96,13 millones a los 270,46, una cifra que invita al optimismo, ya que como afirman desde la patronal, «todavía hay margen para aumentar esos dígitos».

Pero la relación económica con China tiene un doble filo. y es que sus productos también han invadido el mercado valenciano. Con un crecimiento de las importaciones del 173%, la balanza comercial es deficitaria en 2.372 millones. Maquinaria y aparatos mecánicos, industria eléctrica, construcción e industria cementera, y química son los sectores valencianos con mayores posibilidades de éxito.

En Asia también se encuentra el milagro vietnamita con otro modelo de «economía de mercado de orientación socialista» que ha reportado un crecimiento anual medio del 7% durante los últimos 20 años. Tradicionalmente este no ha sido un mercado que haya fijado las miradas del empresario valenciano, pero la creciente industrialización y el auge de sectores como la contrucción y agroalimentario especialmente invita a dar un primer paso.

Con el propósito de atraer inversiones valencianas, y de paso dar a conocer las bonanzas económicas vietnamitas, una delegación encabezada por la Dirección Nacional de Calidad Agrícola, Pesquera y Forestal de Vietnam visitará hoy la Comunidad -como parte de una gira más extensa por España que le ha llevado a Vigo, Madrid o Tarragona- . El objetivo es dar a conocer las oportunidades del sector agroalimentario, para ello ofrecerán unas jornadas informativas en el centro tecnológico agroalimentario Ainia.

Las infraestructuras del Este

Pero si hay un sector y un área que levanta las mayores expectativas del empresario valenciano ése es la construcción y Europa del Este. Sobre el caso de Polonia, el Instituto Valenciano de la Exportación (Ivex) destaca las oportunidades de una economía que durante el periodo 2007-2013 recibirá 67.500 millones de euros de fondos estructurales de la Unión Europea, así como otros 30.000 millones en ayudas al desarrollo rural.

Pero no todo es ladrillo en Polonia. ¿El sector de la economía valenciana que más tajada ha sacado? El frutícola, con unas exportaciones de 137 millones de euros el pasado año, lo que supone un crecimiento del 39%, según datos del Ivex. Productos cerámicos (38 millones, un 46% más), pigmentos y esmaltes (37 millones, un 38% más) o legumbres y hortalizas (29,7 millones, un 54% más) son otros ejemplos del amplio abanico que se ofrece en este país, prototipo por excelencia para invertir en Europa del Este.

Rumanía, uno de los dos últimos países en entrar en la UE junto a Bulgaria, también ocupa los lugares de preferencia a la hora de hablar de internacionalización empresarial. Aquí sobre todo importa el sector de la construcción. Productos cerámicos, maquinaria eléctrica, pigmentos y esmaltes encabezan las exportaciones, también el sector de la automoción aunque como en el caso polaco las exportaciones han descendido un 30% en apenas un año.

Las expectativas del sector hortofrutícola también son buenas en el segundo mercado de consumo más grande de Europa central, con 22 millones de habitantes. Sus exportaciones crecen sin parar, en el último año, un 354%.

Abrir nuevos mercados o caer en la desazón del panorama económico nacional, este es el dilema al que se enfrentan las empresas que tampoco están para muchos alardes inversores. Los mejores sobrevivirán.