El embrión unipartidista popular

El embrión unipartidista popular

M. CONEJOS | VALENCIA
Actualizado:

La Comunidad Valenciana no era ajena al controvertido panorama político que se vivía en España en el año 1976 y, sobre todo, en el espectro de la derecha, donde el multipartidismo hacía irreconocible lo que actualmente aglutina el Partido Popular.

El proyecto que hoy preside Francisco Camps se encamina hacia su decimosegundo congreso, aunque las primeras citas congresuales poco tuvieron que ver con lo que conocemos hoy en día.

Hundirse en las entrañas de partidos como Unión Democrática del Pueblo Español, Reforma Democrática, Unión del Pueblo Español, Acción Democrática Española, Democracia Social, Acción Regional, Unión Social Popular o Unión Nacional Española sería una tarea bibliográfica ingente, pero sirvan estas nomenclaturas para explicar que formaron una federación que alumbró a Alianza Popular.

A nivel nacional las coaliciones de corte popular se dieron en 1979 con Coalición Democrática o en 1982 con Coalición Popular y ésta perduró hasta que en 1989 surgió con fuerza el Partido Popular bebiendo de la experiencia de Alianza Popular.

Montesinos, el primero

En la Comunidad Valenciana destacó por esos años una figura que, llegando de la Unión Democrática del Pueblo Español, consiguió auparse a la primera presidencia regional de Alianza Popular. Se trata de Juan Antonio Montesinos, padre de la actual diputada nacional del PP y que ya en el año 1977 fue elegido representante de Valencia, Alicante y Castellón en el primer congreso nacional de AP.

No sería, sin embargo, hasta diciembre de 1979 cuando obtuvo la presidencia regional mediante votación en la celebración del primer congreso regional de la formación. Su carrera también fue fructífera a nivel nacional donde llegó a ocupar la vicepresidencia.

Ya entonces estaban involucrados en la vida del partido personas como Rita Barberá, José Cholbi, José Rafael García Fuster o Pedro Agramunt, que tendrían un gran protagonismo en la evolución hacia el actual Partido Popular con marcado acento regionalista y que adoptó la senyera ya en el año 1978.

En una órbita paralela, integrados en la Unión de Centro Democrático, también se postulaban en aquellos días políticos valencianos de la talla de Fernando Abril Martorell o el malogrado Manuel Broseta y también el propio Eduardo Zaplana.

Montesinos fue sustituido en la presidencia por el alcoyano Alberto Despujol Trenor, que representaba a la federación valenciana, en el segundo congreso regional de Alianza Popular que tuvo lugar en Benidorm. El primer presidente renunció a la reelección, ya que lo consideraba incompatible con la vicepresidencia nacional que ya ostentaba.

El salto renovador de Giner

La etapa de Despujol fue bastante convulsa, aunque colaboró a la extensión del partido por la Comunidad abriendo numerosas sede que inauguraba el entonces presidente nacional, Manuel Fraga.

En diciembre de 1981, en Benicasim, se produce un salto «renovador» en el partido donde Manuel Giner Miralles, fundador del partido en Valencia, se impone a Despujol en el tercer cónclave de los populares.

Giner repitió presidencia en el cuatro encuentro regional celebrado en Valencia el 27 de noviembre de 1983 y se impuso con un 70 por ciento de los votos, sin que se registraran alternativas a su candidatura.

Los decepcionantes resultados obtenidos a nivel nacional en el 82 por la formación, aunque la convertían ya en la alternativa al Gobierno, seguían muy lejos de poder desbancar al PSOE, y hubo un estancamiento o ligero retroceso en los comicios generales hasta el año 89.

Esta situación en la Comunidad se trasladó a profundas diferencias en la forma de encarar la dirección del partido y fueron adquiriendo más peso las presidencias provinciales y fruto de ello José María Escuín se impuso en el año 1985 en el quinto congreso de Alianza Popular (el último antes de pasar a llamarse Partido Popular).

Escuín fue uno de los referentes en el partido durante esos confusos años en los que se planteaba la necesidad de la refundación del partido para seguir avanzando en la conquista del respaldo ciudadano. El castellonense fue incontestable también en su dominio provincial, donde derrotó por dos veces consecutivas a Carlos Fabra (que pasó de UCD a AP en el año 83).

Fabra tuvo que esperar

Fue más adelante, en el 90, cuando Fabra, con la aquiescencia de Escuín, se hizo con la presidencia provincial del partido, apoyado por Víctor Campos, que se extiende hasta la actualidad.

En el año 1987 el que fuera presidente, Manuel Giner Miralles, abandonó el partido por las serias divergencias que mantenía con el presidente provincial de Valencia, José Rafael García Fuster, y que tuvo el visto bueno del propio José María Escuín

En los últimos ochenta también tomó protagonismo otro ex presidente regional, Juan Antonio Montesinos, al presidir una suerte de gestora (o más bien una presidencia rotatoria de los dirigentes provinciales) que condujo al partido hasta la refundación del año 89 y que desembocaría en el año 1990 en la celebración del VI congreso de la formación (primero bajo la denominación actual de Partido Popular de la Comunidad Valenciana).