Vicente Vera - Cambridge Circus

¿Dónde está la manguera… señor Draghi?

«Se avecina un ciclo político electoral que no vislumbra mayorías suficientes para despejar el horizonte de incógnitas muy importantes para la estabilidad económica de España»

Vicente Vera
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Desde hace escasos días nos encontramos disfrutando de una esperada primavera que nos augura unas jornadas muy cálidas, pero tristemente con escasas lluvias que ayuden a limpiar el entorno medioambiental de polución y contaminación diversa. Seguidamente celebraremos el verano mediterráneo y volveremos a sufrir los lamentables episodios relativos a los incendios forestales. Y hablando de fuego, una vez pasadas las Fallas de Valencia y su cremá, regresan a la escena económica las intervenciones del BCE y Mario Draghi a la cabeza como bombero oficial repartiendo manguerazos de euros a diestro y siniestro. La operación exactamente consiste en inyectar grandes dosis de liquidez al sistema financiero de la eurozona con la finalidad de evitar probables incendios bancarios y monetarios, la cosa bancaria todavía no ha quedado resuelta a pesar de la reiterada opinión de haber salido de la crisis, pero en falso. Ahí tienen a la Banca Carige (“Cassa de Risparmio di Génova e Imperia”) , el banco más importante de la Liguria y una de las principales instituciones bancarias de Italia. Fue fundada en 1483 en Génova como monte de piedad por medio de fray Ángelo de Chivasso. Es un banco intervenido por el gobierno italiano desde el mes de enero y recapitalizado por las autoridades monetarias del país vecino.

Al hilo de esta reflexión seguro que recuerdan aquellos programas que nos retrotraen aquello programas musicales enlatados y que veíamos por la televisión pública,con estos programas retro pudimos escuchar y contemplar aquella melodía interpretada por el compositor y cantante francés Sacha Distel (1933- 2004) y que ya al final de su carrera se convirtió en un afamado crooner. Fue este Sacha Distel quien nos brindó un divertido y bailable éxito comercial que llevaba por título “La manguera dónde está (Incendio en Rio)” allá por 1967 y cuyo estribillo nos preguntaba:“La manguera dónde está? /Donde estará la escalera? / ¿La manguera dónde está? / no perdamos el control…”.

El señor Draghi ha tenido a bien ejercer como bombero monetario con el objetivo de evitar una recaída del sistema capitalista ofreciendo un manguerazo de liquidez a los bancos para combatir la evidente debilidad económica y la necesidad de dotarles de capital suficiente para la concesión de créditos a las empresas y a las familias y de esta manera ratificar su constante apoyo a la moneda común, el euro. Al hilo de estas ideas nos sorprenden una declaraciones realizadas- y que yo calificaría de incendiarias – por el sociólogo alemán Wolfang Streeck, agudo analista en el prestigioso Instituto Max Planck. Esta es una frase entresacad de su entrevista y nos sirve como titular: “Hay que romper el euro y pronto”. De esta manera tan contundente se manifiesta este analista y a lo largo de la entrevista subraya algunas observaciones muy sorprendentes, pero en los países de sur de la eurozona, España, Italia, etc.

Nos alerta sobre la situación de inestabilidad permanente que se puede producir en la eurozona si finalmente no se trabaja conjuntamente para motivar a los ciudadanos europeos sobre la necesidad de seguir unidos. No solamente han de salir beneficiados los bancos. Los pueblos reivindican políticas que acaben con la desigualdad social, con el elevado paro juvenil, con la caótica deuda aplazada que tendrán que amortizarla las próximas generaciones. Este es el futuro que les dejamos además de una compleja situación de insostenibilidad medioambiental que empieza a tomar fuerza entre la juventud cada vez más concienciada. De ahí la coherencia de este analista alemán Wolfgang Streeck, busque la entrevista y su artículo en internet, no tienen desperdicio.

Instagram@carlito.lex
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Se viene argumentando en los medios una desaceleración económica en España y la nota informativa del Banco de España nos dice que “los riesgos en torno al escenario central de crecimiento del PIB se orientan a la baja .Entre los de naturaleza externa cabe destacar una persistencia mayor de la debilidad del comercio exterior, la indefinición de los detalles relativos al proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea y la incertidumbre sobra la posible adopción de nuevas medidas proteccionistas a nivel global. En el ámbito interno preocupa la orientación futura de las políticas económicas y la reanudación del proceso de consolidación fiscal.” Se puede decir más alto pero no más claro. Se avecina un ciclo político electoral que no vislumbra mayorías suficientes para despejar el horizonte de incógnitas muy importantes para la estabilidad económica de España. De modo que no todo se resolverá con manguerazos que alivien la liquidez de los bancos y la astenia en los mercados de bienes y servicios en Europa. De momento el sistema bancario está recogiendo velas y también endureciendo los requisitos para conceder créditos y prestamos a las empresas y familias.

Espero y deseo que impere la cordura y el sentido común en la elección de un próximo Gobierno que ayude a remontar el duro camino económico con el que tendrá que apechugar en los próximos meses. Dejémonos de monsergas y demagogias trasnochadas, les animo a pensar en los ciudadanos que no electores, aunque también, que hablen de política económica pura y dura: política para combatir la desigualdad económica entre las clases más desfavorecidas, políticas que contribuyan a la creación de empresas y generadoras de empleo para la juventud amén de dedicar presupuesto para la cultura de la población adolescente y adulta.

Y sobre todo políticas incentivadoras de innovación junto con tecnologías que aumenten la productividad para conseguir ser más competitivos. En definitiva agitar en positivo los animal spirits que decía Keynes. Soy consciente que durante esta campaña electoral todas las decisiones se aplazan hasta la formación de un nuevo ejecutivo en los próximos meses. La inversión y el ahorro no se pueden dilatar demasiado tiempo, por lo tanto, seamos consecuentes con la realidad económica en la que vivimos actualmente.

John Cheever (1912-1982) es uno de los grandes escritores del siglo XX. Retrató con maestría el espejismo del sueño americano en ese espacio mitológico formado por las urbanizaciones. Terminaba Cheever en su deliciosa obrita “Oh, esto parece el paraíso”, afirmando que el paraíso siempre estuvo y estará en la Tierra. Cuidémosla y gocemos de nuestra permanencia en ella.

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