El discurso de estabilidad de Camps ahoga al PSOE y frustra la expectativa del Compromís

El sosegado y cercano discurso del candidato popular a la presidencia de la Generalitat, Francisco Camps, le ha permitido volver a ganar las elecciones por segunda vez consecutiva.La diferencia es que

MANUEL CONEJOS. VALENCIA.
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El sosegado y cercano discurso del candidato popular a la presidencia de la Generalitat, Francisco Camps, le ha permitido volver a ganar las elecciones por segunda vez consecutiva.

La diferencia es que si en 2003 consiguió un apoyo del 47% de los votantes, en las de ayer superó el 52%. Son porcentajes que hablan a las claras de que los valencianos decidieron ayer apostar por un proyecto sólido como el del PP que inicia así su quinto mandato consecutivo.

Conquista del centro político

La valía de Camps ha estado, en clave interna, en saber ir desarmando a los zaplanistas que le hicieron una férrea oposición interna. Y en clave de contienda política con los demás grupos políticos en conquistar el centro.

La moderación ha caracterizado a un presidente que ha realizado una gestión eficaz, como demuestran los datos macroeconómicos, y una coherencia programática que no han podido mantener el PSOE ni el Compromís.

El reto de Camps es ahora completar una legislatura, liberado del agobio zaplanista (que se cerrará con el cambio en la presidencia del PP provincial alicantino), y rentabilizar los esfuerzos por colocar a la Comunidad en las regiones que ocupan el tren de cabeza europeo.

Problemas para Pla

Los 55 escaños de los populares, frente a los 37 del PSOE y los 7 del Compromís explican a las claras la diferencia que ahora mismo hay de confianza en unos y otros. A Pla, por contra, le espera ahora un difícil camino para convencer a los suyos que aún es capaz de doblegar a los populares.

No parece que vaya a ser así, ya que Pla ha desperdiciado el impulso que siempre supone la ayuda del Gobierno de España, en este caso, con Zapatero. Las «familias» socialistas segur que van a dar guerra en las próximas semanas y Etelvina Andreu suena como sustituta.

Pla se refugiará en el grupo parlamentario que diseñó (mimético al de 2003) y que en su día confeccionó a sabiendas de que no recortaba las distancias con el PP.

Pierde EU y Barberá se sale

La gran perdedora ha sido, sin duda, EU. Glória Marcos, forzada a pactar con el Bloc y otros tres partidos más para intentar convertirse en llave de la gobernabilidad se ha pegado un batacazo. No tanto en las Cortes, pero sí en los Ayuntamientos de Alicante y Valencia y en las Diputaciones de estas dos provincias, lo que obliga a revisar la estrategia con vistas al futuro.

Lejos del ámbito autonómico pero con gran influencia en él, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, se salió ayer del mapa y confirmó su solidez en el Ayuntamiento. Se cumplió la máxima que pidió Camps «que los votos municipales se sumen a los autonómicos» y parece que los valencianos lo siguieron al pie de la letra.

En Castellón, Alberto Fabra, también pasó su reválida por primera vez y con solvencia, echando por tierra las ilusiones del socialista Juan María Calles.

La victoria municipal más sufrida fue la de Alicante. Luis Díaz Alperi materializó el apoyo mayoritario de la ciudadanía por un sólo edil, aunque superando el mayor acoso de los zaplanistas hacia su figura.

La remontada más espectacular para los populares pudo registrarse en la ciudad de Elche, aunque finalmente la alianza de PSOE (13) y EU (1) dejó a Mercedes Alonso (13) al borde de gobernar por primera vez en la ciudad de las palmeras.

En las tres Diputaciones, el PP seguirá gobernando. En Alicante. José Joaquín Ripoll, no vio nunca peligrar la victoria y el acoso que sufrió en la precampaña fue más desde posiciones internas.

Por contra, en Valencia y, sobre todo, en Castellón, las circunstancias fueron diferentes. El líder provincial castellonense, Carlos Fabra, ha sido objeto de una dura campaña mediática cimentada en un proceso judicial inconcluso. No ha surtido efecto y la corporación seguirá en sus manos. De igual modo, Alfonso Rus, ha sido el objeto de los ataques del PSOE en la campaña pero se ha impuesto en su feudo, Xàtiva y gobernará la Diputación.

Hoy será día de más reposado análisis pero a bote pronto se puede concluir que el PP ha conseguido agrandar las diferencias con sus opositores, que el PSOE debe reflexionar sobre el tipo de oposición que realiza y el Compromís se diluye.