«Dijo que cuando saliera de la cárcel me cortaría el cuello»

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

M. A. R.

ALICANTE. El fiscal pide nueve años y medio de prisión para María del Carmen G. E., la mujer que roció con gasolina al violador de su hija y luego le prendió fuego en un bar de Benejúzar (Alicante).

Durante su declaración como testigo, la hija de la acusada afirmó ayer que temía por su vida, ya que había recibido amenazas de muerte tanto del violador, apodado en el pueblo «El Pincelito», como de su familia. «Su hija me dijo que, cuando saliera de la cárcel, su padre me iba a cortar el cuello», explicó ayer durante el juicio la joven, que tenía 13 años cuando sufrió la violación, en 1998.

Fue siete años después, el 13 de junio de 2005, cuando su madre perpetró la venganza al saber que «El Pincelito» estaba disfrutando de un permiso carcelario y se encontraba en un bar del pueblo.

La joven explicó ayer que desde que se produjo su violación, su madre «está en tratamiento psiquiátrico, del que nunca ha sido dada de alta», y ha tenido muchos episodios de «histeria», como el que sufrió el día de los hechos cuando vio a la víctima.

Ayer también prestaron declaración varios familiares del violador. El juicio, que la Sección Séptima de la Audiencia de Alicante celebra en Elche, se reanudará el próximo 15 de abril con la exposición de las pruebas periciales y la declaración de los psicólogos que trataron a la mujer.