Diez incendios arrasan cientos de hectáreas y fuerzan el desalojo de trece urbanizaciones

M.A. RUIZ COLL / J.M. IVORRA | ALICANTE / VALENCIA
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La Comunidad Valenciana ardió ayer por los cuatro costados, en una de las fechas más calurosas del año, con elevadas temperaturas, poca humedad y rachas de viento que favorecieron la extensión del fuego por los bosques, convertidos en un polvorín.

Más de una decena de incendios permanecieron activos a lo largo del día, desbordando a los servicios de emergencia y obligando a desalojar trece urbanizaciones en Onda (Castellón), una decena de viviendas en Turis (Valencia) y un campamento con 130 niños en la provincia de Teruel.

Los focos más activos se centraron en las poblaciones del cinturón de Valencia (donde se vieron afectados los municipios de Torrente, Aldaya y Moncada), así como de Castellón y la Marina Alta de Alicante.

En esta última zona, por la tarde quedó controlado el incendio que ha destruido casi 550 hectáreas de terreno (346 de bosque y 201 agrícolas, en su mayoría campos abandonados, pero también cultivos de cereza y olivo) en los municipios de la Vall de Alcalá y la Vall de Gallinera.

En este caso, el siniestro fue originado por la negligencia de dos albañiles que hacían obras en una vivienda de la zona, según los primeros datos de la investigación. Sobre las nueve de la mañana, prendieron fuego a unos sacos vacíos de material de construcción.

Al percatarse de que el fuego se había extendido a unos matorrales cercanos, lo apagaron vertiendo tierra con una pala retroexcavadora.

Según el relato dado a conocer ayer por el Tribunal Superior de Justicia, abandonaron el lugar sobre el mediodía, sin dar mayor importancia al incidente. Sin embargo, el viento y las fuertes temperaturas avivaron los rescoldos, provocando un auténtico desastre ecológico.

Tras prestar declaración ante la titular del Juzgado número 3 de Instrucción de denia, ambos quedaron ayer en libertad con cargos.

Interviene el Ejército

La de ayer fue una jornada negra, en la que quedaron desbordados todos los servicios de la Comunidad Valenciana, que se vieron reforzados con los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) enviada por el Ministerio de Defensa. A lo largo de todo el día se vieron obligados a intervenir, en los distintos incendios, los 23 medios aéreos (entre helicópteros y avionetas) de la Conselleria de Gobernación, que se retiraron pasadas las nueve de la noche, debido a la falta de visibilidad.

Las horas más dramáticas se vivieron en Onda (Castellón), donde los efectivos de emergencia hubieron de desalojar trece urbanizaciones. El pabellón municipal de Castellón fue habilitado para acoger a los desplazados, aunque muchos de ellos, que se encontraban disfrutando de las vacaciones en segundas residencias de Onda, optaron por regresar a su vivienda principal.

Alarma en Torrente

Gobernación no pudo precisar, en este caso, el número total de personas desplazadas. El fuego se extendió por lo municipios vecinos de Alcora, Borriol, Ribessalbes y Castellón. Afectó a bancales, pinos y zonas de naranjos, si bien a última hora de la tarde estaba controlado en su cabecera, según informó el conseller Serafín Castellano.

A última hora de la tarde, el titular de Gobernación anunció la detención de un presunto responsable de este incendio, si bien no han trascendido más detalles sobre su implicación.

También en el pueblo valenciano de Cañizar del Olivar (Teruel), fueron evacuados 130 escolares del movimiento diocesano «junior» de la Parroquia de Aldaya, que estaban pasando sus vacaciones en un campamento.

En Torrente (Valencia), el fuego se declaró sobre las tres de la tarde y obligó a desalojar a varias familias y a cortardos carreteras. También se vieron afectadas por las llamas tres viviendas, que sufrieron distintos daños, y una fábrica de maderas, lo que provocó una cortina de humo que causó gran alarma entre los vecinos.

Y en Aldaya, el fuego se inició en una zona industrial pero se extendió luego al monte. A última hora del día, permanecía activo aunque controlado, al quedar delimitado su perímetro en un barranco.