SUCESOS

Detenidos dos miembros de una banda que robaba móviles y los trasladaba a Marruecos para venderlos

La policía estableció un dispositivo en torno al líder de la banda para que los agentes lograran descubrir el 'modus operandi' de la organización

VALENCIAActualizado:

Agentes de la Policía Nacional detuvieron el pasado 20 julio a los cabecillas de un grupo criminal especializado en el hurto y receptación de terminales móviles, que trasladaban a Marruecos para su venta. Según ha informado el cuerpo de seguridad en un comunicado, los agentes recuperaron en la operación más de veinte teléfonos de alta gama.

La investigación policial se inició hace varios meses por parte de agentes de la Comisaría de Distrito Norte de Alicante. Los policías tuvieron conocimiento de un entramado delictivo que comercializaba con teléfonos móviles sustraídos. Así, se estableció un dispositivo policial en torno al líder de la banda, mediante el cual los agentes lograron descubrir el 'modus operandi' de la organización.

El entramado tenía tareas muy diferenciadas entre sus miembros. Mientras había gente dedicada en exclusiva a la sustracción de terminales móviles de alta gama mediante hurtos, robos con violencia e intimidación y robos con fuerza, el líder del entramado y su hombre de confianza adquirían los teléfonos sustraídos a precios ínfimos para posteriormente comercializarlos.

Así, la madrugada del pasado día 20 de julio, se estableció un dispositivo policial que culminó con la detención de los cabecillas de la organización en Crevillent (Alicante), cuando se intervinieron 15 terminales móviles procedentes de hechos delictivos.

Una vez se llevaron a cabo las detenciones, se practicó un registro en un domicilio de la zona norte de Alicante, interviniendo un nuevo teléfono. A lo largo de la investigación, los agentes recuperaron otros cinco teléfonos en diferentes intervenciones y hasta el momento un total de 21 móviles. La organización operaba a nivel nacional, pues se pudo concretar que uno de los teléfonos recuperados fue sustraído en Pamplona durante las fiestas de San Fermín.

Además de lucrarse con la venta de los teléfonos en España, los detenidos utilizaban de manera habitual una línea regular de autobuses que conecta París (Francia) con Marruecos para transportar los móviles robados fuera del territorial nacional sin ser descubiertos. Realizaban los envíos con una periodicidad semanal, para evitar así acumular una gran cantidad de dispositivos en el domicilio.

Los detenidos, dos jóvenes de 30 y 34 años, fueron puestos a disposición de Juzgado de Instrucción en funciones de guardia. Actualmente la operación continúa abierta y "no se descartan más detenciones de miembros del entramado".