Alberto Caparrós - CRÓNICAS SABÁTICAS

El desprecio de Joan Ribó a la Semana Santa Marinera

«Al alcalde tampoco le gusta el tenis pero ha cogido la raqueta un Jueves Santo para promocionar la Copa Davis»

Alberto Caparrós
VALENCIAActualizado:

Joan Ribó conoce bien las calles por las que transcurre la Semana Santa Marinera de Valencia y no porque se haya prodigado en excesivas visitas durante sus cerca de tres años como alcalde. La máxima autoridad municipal trabajó como profesor de Física y Química en el hoy desaparecido instituto Flechas Navales, junto al puerto y a escasos metros de la parroquia de Santa María del Mar.

El dirigente de Compromís se declara ateo y republicano. En su única entrevista con ABC desde que ostenta el cargo de alcalde, Ribó explicaba que los valencianos estaban «mal acostumbrados» a que sus representantes en la Administración acudieran a actos religiosos, como la Semana Santa Marinera o la festividad de la Virgen de los Desamparados: «El anterior Gobierno tuvo una relación con la religión que no se adapta del todo a la Constitución, en la que dice que el Estado ha de ser aconfesional. Lo mismo podrían pensar aquellos que van a la mezquita».

Imagen de Joan Ribó tomada este Jueves Santo en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia
Imagen de Joan Ribó tomada este Jueves Santo en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia - MIKEL PONCE

Que a Ribó no le gusta la Semana Santa es público y notorio. Tampoco le agrada el tenis ni estaba por la labor de que el Ayuntamiento desembolsara 300.000 euros para albergar en la ciudad la próxima eliminatoria de la Copa Davis. Pese a ello, Ribó ha cogido este Jueves Santo la raqueta para promocionar el torneo antes de marcharse sin dejar rastro en su agenda oficial, en la que no consta acto alguno hasta el próximo martes.

El alcalde de Valencia lo tenía tan fácil como haber asistido al almuerzo que ha compartido el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, junto a representantes de la Semana Santa Marinera en el local de la hermandad de Muerte y Resurrección. Al jefe del Consell le ha dado tiempo a visitar El Cabanyal y a promocionar la Copa Davis antes de irse de vacaciones.

Imagen del traslado del Cristo del Salvador a la playa de El Cabanyal
Imagen del traslado del Cristo del Salvador a la playa de El Cabanyal - MIKEL PONCE

Ximo Puig ha actuado como presidente de todos los valencianos. Los que votan al PSPV y los que no. Joan Ribó no aplica con la segunda fiesta de la ciudad que gobierna el mismo rasero. Y se equivoca. Solo este Viernes Santo más de 5.000 personas participarán en la procesión del Santo Entierro. Y seguro que entre ellos hay votantes de todos los partidos. También de Compromís, que en El Cabanyal fue la formación con más apoyos en las elecciones municipales de 2015.

Imagen de Ximo Puig tomada este Jueves Santo
Imagen de Ximo Puig tomada este Jueves Santo- EFE

Aunque a Ribó nadie le espera ya a estas alturas de mandato en la Semana Santa Marinera (en 2016 presenció el Desfile de Resurrección desde un balcón de la calle de la Reina, el año pasado no acudió ni un solo día y éste su agenda sigue sin contemplar su visita), su actitud supone un desprecio en toda regla a los vecinos y a la Junta Mayor que, conforme escribe el propio alcalde en el Libro Oficial de 2018, «hacen posible con su trabajo que esta celebración ponga en valor esta parte tan singular de nuestra ciudad». Ese «reconocimiento» que expresa Ribó merecía algo más que unos párrafos y precisaba de la presencia de quien es el alcalde de todos los valencianos, sean creyentes o ateos.

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