Guillem Bertomeu - Lletraferit

La derecha viene por la izquierda

«En poco más de cinco años ha surgido el mismo movimiento pero desde la otra orilla del río ideológico »

Guillem Bertomeu
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De un tiempo a esta parte las siglas Vox son la comidilla en cualquier debate o tertulia tanto televisiva como de café. Es el partido mediático de moda y más si cabe en la demoscopia ¿Pero de dónde viene tal resurgimiento de una opción que hace poco más de dos años sumaba poco más del cero por ciento de estimación de voto y simpatía?

Pues culpables, o no, de la aparición tan abrupta de esta opción, viene del propio centro derecha. Por una parte del propio Partido Popular que, desde la pérdida de la práctica totalidad de su poder político tanto local, como autonómico y nacional, no ha sabido recomponerse o coger los galones de la oposición. Y más en nuestra propia Comunitat donde funciona “secuestrada” a base de gestoras, que hacen evidenciar la nula autonomía propia de la segunda comunidad que más votos, y afiliados ya no lo sé, aporta al proyecto nacional del Partido Popular. Y más si cabe la forma de nombrar candidatos, sin ningún protagonismo a la militancia ni consultar su opinión.

Ciudadanos muestra una de cal y otra de arena. Una legislatura después sigue con las manos “limpias” al no haber tocado bola en los principales gobiernos locales y autonómicos pero se ha diluido en muchos municipios medianos por la propia inexperiencia de sus representantes, además de sus propias broncas internas tanto en el grupo parlamentario en les Corts Valencianes y en el propio Ayuntamiento del Cap i Casal.

Pero no cabe duda de que los verdaderos responsables de que un partido, llamado “populista”, de derechas sin complejos haya aparecido de manera notable en la escena política actual es el fiasco de los gobiernos de progreso que venían a salvar el mundo y se han preocupado más de la estética que de la propia ética. El populismo de Podemos se ha desinflado en su primera legislatura como protagonistas, cuitas y luchas internas y de poder, y cascada de dimisiones de portavoces y líderes de un sinfín de agrupaciones regionales y una nula democracia interna.

Imagen de los dirigentes de Vox en la provincia de Valencia
Imagen de los dirigentes de Vox en la provincia de Valencia - EFE

En el Cap i Casal, los concejales de Compromís se han llevado la palma de los titulares en medios. Propaganda y nula gestión, con una ciudad que vive atascada, con cambios de sentido de direcciones sin información al propio vecino y con un gobierno basado a golpe de ideología. Un Govern de la Nau que solo resiste por el mero hecho de aguantar la poltrona. Que ahora solo van a unirse por el “miedo” a que la derecha extrema los desaloje de sus salarios de fin de mes.

Se ha girado la tostada queridos lectores. Hace poco más de una legislatura eran las nuevas formaciones de izquierdas los que iban a cambiar la política. En poco más de cinco años ha surgido el mismo movimiento pero desde la otra orilla del río ideológico y mientras PP y PSOE pueden seguir al frente de los gobiernos con los menores apoyos en número de votos de toda la historia de la democracia. Curioso por lo menos….

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