Imagen de varios modelos de viviendas prefabricadas
Imagen de varios modelos de viviendas prefabricadas - ABC
Economía

La demanda de casas prefabricadas crece un 40% en la Comunidad Valenciana con el despunte del mercado inmobiliario

Los propietarios de terrenos apuestan por esta alternativa frente a la construcción tradicional de ladrillo

La provincia de Alicante es uno de los lugares donde tanto ciudadanos extranjeros como nacionales escogen esta opción

ALICANTEActualizado:

El boom del ladrillo sin control ni planificación parece cosa del pasado, y no sólo por las lecciones aprendidas tras la crisis económica. El mercado inmobiliario español empieza a apostar por alternativas a la construcción actual interesándose por nuevas modalidades de edificación, como las casas prefabricadas. Madera, acero y hormigón son los materiales en los que se realizan estos inmuebles, muy extendidos en otros países, que empiezan a ganar cuota de mercado en España. En sólo un año estas construcciones han experimentado un 40% de incremento en ventas, según la web Casas Prefabricadas 24, una de las páginas líderes del sector en nuestro país.

La Comunidad Valenciana (y la provincia de Alicante en particular) se sitúa entre los territorios en que los propietarios más demandan este tipo de edificaciones, en un mercado en el que Cataluña sigue siendo el líder. Características del norte de Europa, la opción gana terreno como un modo menos costoso, en términos de tiempo y dinero, frente a los métodos tradicionales de construcción. Con un precio que va desde los 100.000 euros a los 200.000 (en función del número de habitaciones y distribución), las casas pueden llegar a tener hasta 200 metros cuadrados útiles en sus versiones más estándar, que incluyen hasta tres habitaciones, baño, salón y cocina integrados. El ahorro final con respecto a métodos de edificación usuales se cifra hasta en un 35%.

El acero es uno de los materiales más demandados, señalan en Casas Prefabricadas 24, “especialmente por su rapidez en el montaje y la resistencia a los terremotos”, aunque también lo es el hormigón en su modalidad de construcción por placas, algo que permite ahorrar en costes, esperas y sobre todo proporciona una mayor versatilidad a la hora de afrontar ampliaciones o reformas estructurales de la vivienda.

Aunque no existe un perfil preponderante concreto, lo cierto es que la tradición en sus respectivos países motiva que sean ciudadanos nórdicos los que lideren la petición de presupuestos y contratación de este tipo de viviendas para su segunda residencia en la provincia de Alicante, aunque cada vez son más los españoles que sopesan seriamente esta opción para su propiedad. Una tendencia que se inauguró con la crisis económica pero que parece que ha llegado para instalarse y consolidarse debido a las ventajas que muchos encuentran en esta modalidad de inmuebles.

Un rasgo sobresaliente de las casas prefabricadas es su sostenibilidad ecológica, ya que respetan el medio ambiente, aprovechan la inercia térmica de materiales como el hormigón y obtienen un óptimo confort bioclimático y térmico, con el consiguiente ahorro energético que este hecho conlleva.

Los primeros modelos de casas prefabricadas surgieron hace ya más de 200 años, en plena Revolución Industrial. En concreto se trataba de una casa colonial concebida por John Manning, carpintero británico, que quiso facilitar así la decisión de su hijo de emigrar a Australia en el año 1830. Sus casas de madera y transportables tuvieron una gran acogida entre el público que emigraba a las distintas colonias británicas repartidas por todo el mundo.