Imagen del edificio en el que se perpetró el crimen - EFE
Sucesos

Crimen de Játiva: Isabell murió desangrada y su asesino no borró las huellas

Los investigadores apuntan hacian un móvil pasional como hipótesis del homicidio de la mujer rumana

VALENCIAActualizado:

Isabell Elena Raducanu murió desangrada como consecuencia de las heridas provocada por un arma blanca en el cuello. Así lo ha corrobarrado el primer informe de la autopsia practicada al cadáver de la mujer de 36 años asesinada en su casa de la localidad de Játiva el pasado martes.

La víctima del crimen que ha conmocionado al municipio valenciano murió entre las dos y las tres y media de la tarde. Su asesino dejó muchas evidencias. No fue especialmente cuidadoso. Una actitud que, según fuentes de la investigación, descarta cualquier tipo de móvil económico -como los del robo o un ajuste de cuentas premeditado- y apunta hacia una hipotésis de tipo «emocional o personal».

El cuerpo sin vida de la mujer fue hallado en su dormitorio bocarriba, desnudo y sobre un charco de su propia sangre. Presentaba también un fuerte golpe en la cabeza. Fuentes de la investigación señalan que el autor del crimen no tomó precauciones para borrar las huellas que han recabado los especialistas de la Policía Científica y del grupo de Homicidios.

La fuerte discusión que escucharon los vecinos del edificio situado en el número tres de la calle Francisco Gozalbes de Játiva y la declaración de la pareja de la víctima, quien sostuvo que Isabell se dedicaba a la prostitución, han servido para estrechar el círculo respecto al sospechoso: un hombre que habría mantenido relaciones sexuales con la víctima.

Isabell era madre de una hija de ocho años y esperaba otra pequeña que no pudo ser salvada -la mujer asesinada llevaba seis meses de gestación-. La Policía Nacional está buscando al asesino entre los hombres que frecuantaron su casa. Para ello, los investigadores están rastreando las llamadas y mensajes al teléfono móvil de Isabell y las cámaras instaladas en la calle donde vivía en busca del autor del crimen, una vez descartada la implicación de su compañero sentimental.