Ximo Puig, Mónica Oltra y Rubén Martínez Dalmau, en las Cortes Valencianas este miércoles
Ximo Puig, Mónica Oltra y Rubén Martínez Dalmau, en las Cortes Valencianas este miércoles - ROBER SOLSONA
Política

El conseller de Hacienda descarga en la oposición la responsabilidad de los recortes de su propio Gobierno

Vicent Soler defiende que el Gobierno central «hace lo que puede» mientras Compromís pide al PSPV «no caer en las contradicciones» de su partido

Puig y Montero se reunirán el próximo lunes tras la suspensión del encuentro la pasada semana

VALENCIAActualizado:

El curso político en las Cortes Valencianas ha dado inicio este miércoles tras el largo parón y la escasa actividad después de las elecciones autonómicas del pasado abril con el primer pleno del nuevo período de sesiones. Entre multitud de caras nuevas y tomas de posesión de cuatro diputados debido a diversos cambios en los grupos, arrancaban las comparecencias de los consellers para explicar las líneas estratégicas de su gestión en la legislatura recién estrenada.

Las miradas estaban centradas en el complicado regreso del verano que han tenido los socios del PSPV, Compromís y Podemos-EU debido al bloqueo de las entregas a cuenta del sistema de financiación a las comunidades autónomas -entre ellas la valenciana- y los recortes de al menos 440 millones de euros que tendrá que acometer el Consell próximamente ante la ausencia de Presupuestos Generales del Estado.

La cuestión ha planeado a lo largo de la mañana durante las intervenciones de los vicepresidentes, Mónica Oltra y Rubén Martínez Dalmau, con alguna mención por parte de la primera aludiendo a la necesidad de un acuerdo de Gobierno en España para poner en marcha cuanto antes la reforma del modelo de financiación. Pero ha sido especialmente por la tarde cuando el debate se ha basado casi en exclusiva en ello al llegar el turno del conseller de Hacienda, Vicent Soler.

Durante su alocución ha optado por responsabilizar de todo a la oposición, especialmente al PP: de no cambiar el sistema mientras gobernó, de los recortes -que tendrá que llevar a cabo su propio Ejecutivo- al no dar apoyo a las cuentas nacionales y del incremento constante del déficit por tratarse de una situación heredada de la gestión popular de hace más de cuatro años.

Entre los argumentos de Soler, que no se puede culpar a un Gobierno en funciones y que la ministra María Jesús Montero «hace lo que puede». Precisamente, la titular de Hacienda ha asegurado que abonará entre octubre y noviembre las entregas a cuenta a la Comunidad Valenciana y a Murcia por la situación compleja de ambos territorios, aunque no ha explicado la fórmula.

Sus declaraciones de estos días, sin embargo, no suponen justamente un capote para el Consell. Hoy, al igual que ayer, ha reiterado que el Gobierno que preside Ximo Puig no tiene por qué hacer recortes y que éstos, desde luego, no están vinculados a las entregas a cuenta. Una cuestión que ya se admitía desde la propia Presidencia de la Generalitat la semana pasada. Al menos, la reunión entre ambos dirigentes suspendida por las negociaciones con Podemos en Madrid se producirá el próximo lunes.

Ingresos inexistentes

En las Cortes, el diputado popular Rubén Ibáñez ha pedido a Soler sin éxito que detallara «cuándo, de cuánto, por qué y dónde» se van a producir los recortes. «Recortes era lo que hizo el PP de más de 3.000 millones. Las retenciones de crédito son para hacer frente a las barbaridades que hicieron no aprobando el presupuesto. El escenario de ingresos no existe porque están incluidos ahí», ha apuntado el conseller de Hacienda de forma vehemente entre aplausos irónicos de la bancada popular. En este sentido, ha indicado que los problemas vienen derivados de no haber cuentas nacionales, de las leyes vigentes puestas en marcha por Mariano Rajoy y de la «recentralización» aplicada por la derecha. «Con las entregas a cuenta la caja no tendrá el estrés de tesorería de antes, pero no se trata sólo de un problema de liquidez sino de recursos», ha añadido.

Soler no ha reconocido ningún error en los casi 2.000 millones de ingresos ficticios recogidos en las actuales cuentas de la Generalitat -que todo apunta a que se prorrogarán- ni en el hecho de que no se hayan revisado en medio año cuando los Presupuestos Generales del Estado -presentados meses después que los de la Generalitat- se tumbaron en febrero.

En cuanto a los socios del PSPV, el turno de Compromís ha dejado varios «recados». La parlamentaria Aitana Mas ha puntualizado que el compromiso de la ministra «contrasta» con lo que ha dicho el titular de Fomento, José Luis Ábalos. «Necesitamos una posición firme, con más fuerza que nunca, en una situación de urgencia», ha reivindicado, en línea con los pronunciamientos públicos de su partido dirigidos a presionar a los socialistas para subir el tono de las reclamaciones.

La diputada ha reconocido que se cree el convencimiento de Puig y de Soler sobre el cambio del modelo de financiación, pero ha avisado: «No caigan en el error de defender las contradicciones de su partido con esta cuestión». «La falta de responsabilidad de no formar Gobierno en Madrid está haciendo peligrar la estabilidad financiera de la Comunidad Valenciana», ha comentado.

Por su parte, el diputado de Unides Podem Ferran Martínez, desde una posición más suave, ha señalado que son «leales» al Botánico, «pero la lealtad es exigir al Gobierno central lo que le corresponde a los valencianos».