Dos vecinos visitan una lápida en el cementerio municipal de Valencia
Dos vecinos visitan una lápida en el cementerio municipal de Valencia - MIKEL PONCE
Política

El Consell obligará a hablar valenciano a jardineros y enterradores municipales castellanohablantes

LA FVMP envía a los ayuntamientos una moción para instaurar el «perfil lingüístico» en sus plantillas

VALENCIAActualizado:

El enterrador del cementerio municipal de Orihuela tendrá que hablar en valenciano para poder atender en esta lengua a aquellos vecinos que así lo deseen, para el caso poco probable de que algún oriolano quiera utilizar una lengua que no se habla en la zona durante el sepelio de un familiar. Lo mismo para los jardineros municipales encargados de cuidar los parques de Torrevieja o Redován, zonas netamente castellanohablantes: deberán ser capaces de expresarse oralmente en valenciano mientras podan los setos.

Así lo establece la moción aprobada por la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP) y remitida a todos los consistorios, incluidos los castellanohablantes, para que la aprueben en sus respectivos plenos. La moción, a la que ha tenido acceso ABC, insta a la Generalitat a que «impulse el conocimiento y el uso del valenciano en todas las administraciones públicas y especialmente en las Entidades Locales, como entidades más próximas al ciudadano». Y al mismo tiempo, insta a los ayuntamientos que las van a aprobar a que «incorporen en su Relación de Puestos de Trabajo (RPT) el perfil lingüístico como requisito sustancial» para «garantizar los derechos lingüísticos de la vecindad».

De esta forma, la moción establece cuatro gradaciones en el conocimiento del valenciano, que deben aplicarse a los empleados municipales en función del puesto que ocupen. Así, el nivel oral «debe ser el conocimiento de valenciano mínimo que se debe exigir» a aquellos funcionarios que «tengan la necesidad de comunicarse oralmente con los administrados valencianohablantes». Estos puestos de trabajo serían, según la moción, «conserjes, jardineros; oficial de vías y obras; oficial del polideportivo; vigilante del vado de caza; fontanero; electricista; operario de cementerio y servicios generales, y conductores». El motivo es que «su trabajo diario se hace fuera de la casa consistorial y a menudo necesitan comunicarse oralmente con los vecinos del pueblo o viceversa».

El nivel elemental se exigiría al «notificador tributario; monitor del centro de día para menores; monitor de ejercicio físico regular; capataz de jardinería; capataz de obras; capataz de vías y obras; jefe electricista, y jefe de taller mecánico», porque aunque entre sus tareas no está la de redactar documentos oficiales, «sí que emplean todas las habilidades lingüísticas con los administrados». El nivel medio quedaría para los funcionarios que realizan «tareas cotidianas administrativas», como «administrativo; técnico de la administración general; agentes, oficiales, intendentes e inspectores de Policía Local; informáticos; psicólogos; trabajadores sociales; bibliotecarios; arquitectos; tesorero; interventor; secretario; jefes de área o servicios».

Por último, la moción reserva el «nivel superior» para «lugares donde el nivel de valenciano debe ser muy elevado por las funciones a realizar, como el técnico de promoción lingüística y el profesor que contrate el Ayuntamiento para la EPA con el fin de poder garantizar a que se puedan organizar cursos de valenciano –incluyendo el nivel superior– para personas adultas». El texto se compromete en su punto quinto a «asumir la propuesta que en este sentido ha acordado el Consejo de la FVMP, así como el modelo de Informe sobre la incorporación del perfil lingüístico en la Relación de puestos de trabajo que adjunta esta Moción».