Mónica Oltra, durante la rueda de prensa de este viernes en la que ha informado de la primera reunión del Consell tras las elecciones autonómicas del 28 de abril - EFE
Política

Compromís peleará para que el PSPV no tenga la mayoría en el nuevo Consell

La coalición pretende que los departamentos sean impares y que presidencia no ostente gestión

VALENCIAActualizado:

El 26 de mayo es la fecha señalada en el calendario de todos los dirigentes valencianos. No sólo por la celebración de las elecciones municipales, sino porque su resultado condicionará todo lo que venga después. Desde la conformación del nuevo Consell y los repartos de poder en instituciones como Cortes, Ayuntamientos o Diputaciones, a la decisión sobre el futuro de algunos cargos y los reequilibrios internos en los partidos, especialmente en Compromís.

La coalición, como se ha insistido desde un primer momento, no tiene prisa. Y El PSPV parece que ya lo ha captado. Ahora toca esperar. Aunque ningún partido desvela el contenido de las conversaciones mantenidas entre el presidente de la Generalitat en funciones, Ximo Puig, y la vicepresidenta, Mónica Oltra - más allá de ese mensaje de pacto global-, sí existen posiciones iniciales de fuerza de cara a las futuras negociaciones.

Los socialistas quieren que el próximo Ejecutivo autonómico se reequilibre a su favor por el aumento en número de votos tras los comicios autonómicos del 28 de abril. Es decir, ostentar más consellerias que sus socios de Compromís y Podemos-Esquerra Unida. Un mayor control de departamentos con los que dar la imagen de fuerza restando peso al resto (especialmente a Oltra).

Pero el razonamiento desde la coalición es otro. A su entender, las actuales Cortes Valencianas descartan la existencia de partidos bisagra en los bloques (tanto el de derechas como el de izquierdas). Lo que supone que las parejas de baile ya no puedan mantenerse unas a otras en solitario, sino que necesitan convertirse en trío. En resumen, que no hay más opciones de pacto, a un lado y a otro del espectro político, que el de tres partidos. Y los socialistas sólo pueden bailar con Compromís y Podemos-Esquerra Unida, a los que necesita para gobernar.

La coalición considera, por todo ello, que es fundamental en el nuevo Consell y que su bajada en número de apoyos no significa nada en la práctica puesto que los socialistas los necesitan, más incluso que en la pasada legislatura. Con este argumento pelearán para que la mayoría del Gobierno valenciano no la tenga el PSPV. Pero no únicamente eso. Uno de los diseños que sonaban era aumentar los departamentos de los diez actuales a doce. Seis serían para el PSPV, cuatro para Compromís y dos para Podemos-EU. Fuentes de la coalición matizan: en ese caso (pueden darse otros), cinco para los socialistas, de modo que controlen un número impar.

Cinco en los cuales se contaría la presidencia de la Generalitat, otro de los elementos. Se muestran partidarios de que bajo su paraguas no exista gestión. Ni Turismo ni Emergencias ni coordinación municipal como se venía rumoreando. Esta configuración, además, no facilitaría tanto la justificación de un hipotético adelanto electoral como el decidido por Puig en base a su prerrogativa.

La importancia de los perfiles

Estas cuestiones comenzarán a tratarse formalmente después del 26 de mayo. Antes, el próximo martes, tendrá lugar la primera reunión formal de los líderes de las tres fuerzas de izquierdas (Puig, Oltra y Rubén Martínez Dalmau). El encuentro será más aparente (fotografía y escenificación de sintonía) que de contenido real.

La preocupación por el «qué» vendrá más tarde, con la negociación de los ejes programáticos de la próxima legislatura y de cuestiones que han sido foco de tensión en las Cortes durante la pasada (como por ejemplo algunas tasas). El «cómo», la arquitectura del nuevo Consell con el replanteamiento del «mestizaje», y el «quién» (las personas que ocupan los cargos) es lo que más tardará en llegar, a juicio de todos los partidos.

Y precisamente las personas tendrán una gran importancia. Después de la experiencia de cuatro años, tanto PSPV como Compromís admiten que el acople de los perfiles provenientes de diferentes formaciones será fundamental. Recordados son ejemplos de tensiones entre cargos o de abruptas salidas como la de Julià Álvaro de Medio Ambiente que no les gustaría repetir.

En cuanto a los deseos de Mónica Oltra, este viernes, en la rueda de prensa del pleno del Consell, no ha querido desvelar nada sobre sus intenciones de volver a asumir la portavocía. Pero sí ha dejado dos afirmaciones contundentes. «Siempre me he preguntado qué quiere decir tener un perfil más político, porque no conozco nada más político que tener impacto en la vida de la gente que lo tiene más difícil o es más vulnerable». Un mensaje a los que la quieren colocar el otro puesto. De esas palabras, ha dejado claro a continuación, no se puede deducir que se postule para mantener alguna de las áreas de gestión que han estado bajo su responsabilidad hasta ahora.