Cinco menores de entre 9 y 11 años pasan a disposición judicial por destrozar 17 aulas del instituto de Gandía

Durante el pasado curso, otros institutos, en Alcoy y Benejúzar, fueron objeto de diversos actos vandálicos y destrozos por parte de estudiantes

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GANDÍA/VALENCIA. Un total de cinco niños de entre 9 y 11 años han sido detenidos y puestos a disposición judicial como autores de los destrozos de más de 17 aulas prefabricadas del Instituto de Educación Secundaria «Veles e Vents», del Grau de Gandía, según aseguró ayer la presidenta de la Asociación de Madres y Padres de este centro, María del Carmen Martín.

Los hechos tuvieron lugar el pasado lunes y los destrozos no han podido todavía ser valorados, ya que, como asegura su propio director, Mariano Álvarez, «deberán ser los técnicos de Educación los que determinen el valor del daño, porque además de todo el nuevo equipamiento rompieron vallas, puertas y ventanas».

«Se necesita mucha fuerza»

La presidenta del AMPA considera increíble que menores de estas edades «puedan realizar actos vandálicos de esta magnitud, porque necesitan tener mucha fuerza», explicó María del Carmen Martín.

El mismo lunes, dos menores fueron sorprendidos por el propio director del instituto y fueron puestos en manos de la Policía Local. Estos menores confesaron ser testigos de los hechos y manifestaron que los autores de los destrozos eran alumnos de otros centros de Gandía, como el colegio Calderón y el Juan XXIII.

La comunidad de padres de este instituto estaba conmovida por todo lo sucedido y se reunieron el pasado martes para observar los daños producidos. Ayer por la mañana se concentraban para reivindicar que finalicen las obras del instituto, ya que el retraso ha imposibilitado que 350 alumnos pudieran iniciar las clases.

Asimismo, los padres han convocado una manifestación para mañana, viernes, aunque para hoy está prevista la visita del secretario autonómico de Educación, Máximo Caturla, quien recorrerá el centro para conocer de primera mano cuál es la situación, comprobar los destrozos ocasionados y verificar el correcto inicio del curso, según fuentes de la Administración.

Desgraciadamente, este acto vandálico no es sino uno más de los que se han registrado en los últimos años. El curso pasado, centros de Benejúzar y Alcoy fueron arrasados, y en ambos casos los autores fueron menores.