Imagen de archivo de un atardecer desde los arrozales de La Albufera
Imagen de archivo de un atardecer desde los arrozales de La Albufera - ABC
Ocio

Cinco lugares mágicos para observar el atardecer en la Comunidad Valenciana

ABC propone varios sitios con un entorno ideal para disfrutar de las vistas durante la caída del sol

VALENCIAActualizado:

La costa de Castellón compuesta de fina arena y calas recónditas, uno de los rincones más especiales y conocidos de Valencia y el contraste entre la gran ciudad y un paraje natural en Alicante. ABC sugiere playas, rutas, miradores y parques naturales donde deleitarse observando algunos de los mejores atardeceres en Comunidad Valenciana.

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  1. El Clot de Galvany, Elche

    Imagen del Clot de Galvany durante el atardecer
    Imagen del Clot de Galvany durante el atardecer - AYUNTAMIENTO DE ELCHE

    El Paraje Natural Municipal del Clot de Galvany es un espacio protegido de gran valor, lo cual lo convierte en uno de los elementos destacables del rico patrimonio medioambiental ilicitano.

    En pocas hectáreas, el Clot de abarca el saladar, montes y lomas, antiguas terrazas de cultivo, charcas, dunas y playas que lo convierten en un importante centro de biodiversidad en la Comunidad Valenciana.

    Sus diferentes ecosistemas, con una flora y fauna de relevancia estatal, se pueden descubrir mediante varias rutas que están bien señalizadas y atraviesan todo el Clot de Galvany.

    Como curiosidad, en el interior del paraje se pueden observar diferentes construcciones antiaéreas cuyo origen se remonta a la Guerra Civil Española. Sin embargo, aunque estos búnkers permanecen bien conservados, no es posible visitar su interior y sirven de refugio para los murciélagos

    El parque ofrece diversos miradores que permiten observar la naturaleza con mejor perspectiva y disfrutar de las vistas que regala este paraje. Además, existen tres observatorios repartidos por el parque creados a fin de estudiar las diferentes aves presentes en cada zona con más proximidad.

    También dispone de un área recreativa frente al aula de la naturaleza donde se exhiben muestras de ejemplares de fauna del paraje, se realizan talleres y se facilita material informativo del parque.

    La entrada es libre y dispone de un parking con una capacidad de 70 coches y una zona habilitada para el estacionamiento de bicicletas.

  2. Peñíscola, Castellón

    Imagen de la ciudad, la costa y el castillo de Peñíscola
    Imagen de la ciudad, la costa y el castillo de Peñíscola - FACEBOOK

    Peñíscola, situado al Norte de la Comunidad Valenciana, se encuentra en un punto privilegiado del Mediterráneo español.

    A lo largo de los 79 kilómetros cuadrados de extensión del municipio se encuentran superficies forestales, cultivos mediterráneos, extensas playas de arena fina al norte de la ciudadela y calas al sur.

    Peñíscola, la ciudad elevada en un peñón a 64 metros de altura sobre el nivel del mar Mediterráneo, esconde un casco antiguo con bonitas calles estrechas y empedradas con monumentos y edificios como la Iglesia de Santa María, el Ermitorio de la Virgen de la Ermita y el Portal Fosc.

    Coronada por un castillo del siglo XIV, Peñíscola ofrece una de las vistas más bonitas de la ciudad desde las almenas de la fortaleza. Además, durante verano el horario se amplía hasta las nueve y media de la noche, lo cual permite que los visitantes puedan ver la caída del sol desde el punto más alto del municipio.

    Entre los encantos diferenciadores de Peñíscola se encuentra la playa del Norte, con cinco kilómetros de aguas claras y limpias, que suele estar repleta en verano pero regala unas vistas espectaculares del bastión defensivo del Castillo de Peñíscola.

    Además, la ciudad dispone de pequeñas calas que, aunque no todas ellas sean idílicas para el baño, no suelen estar concurridas y albergan una gran belleza paisajística que se acentúa con el ocaso.

  3. La Albufera, Valencia

    Imagen de archivo de La Albufera cuando cae el sol
    Imagen de archivo de La Albufera cuando cae el sol - ABC

    A tan solo diez kilómetros de Valencia se encuentra La Albufera, uno de los humedales más importantes de la Península Ibérica por poseer una fauna y flora de alto valor ecológico.

    La Albufera, el parque natural más grande de la provincia, ofrece multitud de opciones para descubrir hasta el ultimo rincón del paraje a través de caminos y sendas que lo atraviesan, con posibilidad de hacerlo a pie o sobre una bicicleta.

    Desde los miradores, La Albufera brinda la oportunidad de avistar aves únicas y descubrir el insólito paisaje valenciano «Marjal», formado por arrozales y unas pocas barracas típicas de la tierra que aún se conservan.

    Sin embargo, uno de los atractivos que hace que La Albufera sea visitada una y otra vez es el lago. A sus pies, todos losembarcaderos se llenan de visitantes cuando cae el sol para observar los colores, las aguas tranquilas y las aves que dibujan una imagen de postal.

    También cabe la posiblilidad de disfrutar del atardecer valenciano dando un paseo en una de las barcas. El precio mínimo del recorrido durante el atardecer son ocho euros por persona con una duración de 75 a 90 minutos. Sin embargo, existen varias tarifas dependiendo del servicio deseado ya que se puede, incluso, tomar una copa de cava o una cena ligera mientras anochece en La Albufera.

  4. Benidorm, Alicante

    Imagen de archivo de una vista panorámica de Benidorm
    Imagen de archivo de una vista panorámica de Benidorm - JUAN CARLOS SOLER

    La ciudad de Benidorm suele atraer a los turistas por su ocio y la vida de sus calles. Sin embargo, el municipio esconde muchos atractivos al aire libre para disfrutar de unas vistas espectaculares.

    El Mirador del Castillo es uno de los puntos de mayor interés de Benidorm por sus vistas panorámicas de la ciudad. Se accede a él a través del casco antiguo y se encuentra en la Plaça del Castell.

    Siguiendo las escaleras del mirador del Castillo se llega al Balcón del Mediterráneo, también conocido como el mirador de punta Canfali, que está construido sobre una roca que se adentra en el mar.

    A tan solo quince minutos en barco desde la playa de Benidorm se encuentra la Isla de Benidorm, con un alto interés paisajístico y medioambiental que hacen de este islote un lugar digno de visitar. Las embarcaciones tienen precios económicos y están disponibles desde las diez de la mañana. Aunque no cabe la posibilidad de ver el atardecer desde este punto de Benidorm, sí se puede disfrutar de un atardecer espectacular desde la cala de Finestrat.

    Además,La Cruz de Benidorm ofrece una de las mejores vistas de la ciudad y su playa. En tan solo treinta minutos se puede subir dando un paseo, sin embargo, el camino no está señalizado y es necesario preguntar. También cabe la posiblidad de llegar en coche.

  5. Benicasim, Castellón

    Imagen de archivo del atardecer en la costa de Benicasim
    Imagen de archivo del atardecer en la costa de Benicasim - JUAN CARLOS SOLER

    Benicasim, un municipio situado en la costa de la provincia de Castellón, brinda una extensa playa de arena blanca o dorada a la que se le nombra de cinco maneras diferentes según la zona.

    La playa del Voramar es una de las más activas de Benicasim por la posibilidad de alquilar patinetes, piraguas o tomar algo en una terraza con unas vistas impresionantes del mar, la montaña y del paseo marítimo Pilar Coloma.

    Els Terrers se trata de una playa tranquila ya que tan solo unos pocos vecinos la conocen. Además, la pasarela de madera que conecta con el Eurosol permite pasear al atardecer.

    Ya en el Eurosol, se halla la playa Heliópolis, que dispone de un carril bici que la recorre junto al paseo marítimo. También está acondicionada con una Biblioteca del Mar, un espacio de lectura ubicado a pocos metros del agua, presentada como una casa de madera con una terraza rodeada de palmeras para disfrutar de el Mediterráneo, un buen libro y el atardecer.

    A parte, la Ruta Verde de tan solo cinco kilómetros recorre el antiguo trayecto del tren. Se trata de un buen ejemplo de la unión de mar y montaña ya que posee grandes contrastes en el paisaje. Acantilados, miradores, viejas ruinas de piedra, túneles y mucha naturaleza que descubrir a pie o en bicicleta sin apenas esfuerzo al tratarse de una ruta llana. También, es aconsejable llevar la cámara encima para capturar el atardecer que regala el camino cuando cae el sol.