Un investigador de la Policía Nacional consultando internet
Un investigador de la Policía Nacional consultando internet - ABC
Castellón

Cinco años de cárcel por descargar y compartir en eMule 45.000 archivos de porno infantil con abusos y zoofilia

La Policía Nacional sorprendió al condenado en el registro copiando material de internet y con 15.000 ficheros en discos duros

VALENCIAActualizado:

Un hombre ha sido condenado en Castellón a cinco años de prisión por haberse descargado y compartido con otros internautas a través del programa eMule 45.000 archivos de vídeo y fotos de pornografía infantil -incluidos abusos a una menor y zoofilia con niños- un delito de corrupción de menores. En el registro de la Policía Nacional en su domicilio, los agentes le sorprendieron copiando este tipo de material y le intervinieron más de 15.000 ficheros en su ordenador y varios discos duros.

Mediante la aplicación eMule, el procesado llevó a cabo la completa descarga de un total de 45.189 archivos, que abarcan el periodo desde el 30 de enero de 2014 a 24 de abril de 2017, y existe un total de 10.080 archivos con nombres claramente alusivos a la pornografía infantil. Algunos de estos vídeos mostraban a menores en situación especialmente vejatorias y sometidas a actos deviolencia sexual.

La Audiencia Provincial de Castellón le ha condenado tras quedar probado que almacenaba hasta abril de 2007 este material audiovisual en que menores se exhibían desnudas y mantenían relaciones sexuales entre sí, con personas mayores de edad y con animales.

Inhabilitado y vigilado

La sentencia, hecha pública por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, le condena, además, a una pena de inhabilitación especial para el ejercicio de cualquier profesión relacionada con menores por tiempo de ocho años y se le impone la medida de libertad vigilada por tiempo de cinco años.

La sala considera probado que el acusado fue identificado, como usuario de una dirección de IP, descargando y compartiendo archivos de pornografía infantil a través de las redes, "con ánimo libidinoso", desde su domicilio de Castellón. Se trataba de archivos de vídeo que mostraban a menores realizando actos de carácter sexual sobre sí mismos o con terceras personas, en concreto, en uno de ellos, remitido por la policía británica, aparece una niñaimpúber, que estaba siendo objeto de abusos por parte de un adulto.

Los archivos detectados durante el registro domiciliario tenían nombres alusivos a la pornografía infantil y habían sido obtenidos por el acusado con igual propósito libidinoso a través del programa eMule que tenía instalado en su ordenador. Estas conductas fueron realizadas por el acusado pese a ser conocedor de que al descargarlos facilitaba su difusión, pues los ponía a disposición de quien quisiera obtener copias de los mismos.