Cientos de evacuados en Castellón tras aliarse el fuego con vientos huracanados

Las rachas llegaron a alcanzar velocidades de hasta 142 kilómetros por hora para provocar cuantiosos daños en la Comunidad Valenciana, pero sobre todo en la provincia de Castellón, donde el fuerte

LORENA PARDO/LUZ DERQUI. CASTELLÓN/VALENCIA.
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Las rachas llegaron a alcanzar velocidades de hasta 142 kilómetros por hora para provocar cuantiosos daños en la Comunidad Valenciana, pero sobre todo en la provincia de Castellón, donde el fuerte viento avivó las llamas de varios incendios que cercaron dos parques naturales, un hospital y varias urbanizaciones. Cientos de vecinos fueron desalojados sus viviendas ante el amenazador avance de las llamas, que al cierre de esta edición continuaban activas.

Las urbanizaciones El Balcó y La Renegá de Oropesa fueron evacuadas a mediodía de ayer en una situación de emergencia y total impotencia. Los efectivos de extinción poco pudieron hacer cuando el fuego alcanzó la primera de las viviendas, ya evacuada, y contagió a una segunda casa unifamiliar que quedó totalmente calcinada. Éste era el más virulento de los cinco incendios que se declararon ayer en Castellón, donde desde primera hora de la mañana trabajaron un total de 300 efectivos a pie, ya que las fuertes rachas de viento impidieron la utilización de los medios aéreos.

Otro de los núcleos más importantes de fuego se originó en el municipio de Gaibiel, en el Monte de Santa Bárbara, al parecer por un cortocircuito. Este mismo fuego avanzó de norte a sur hasta el municipio vecino de Navajas, amenazando el Parque Natural de la Sierra de Espadán. El fuego obligó a cortar durante toda la jornada la carretera que une Gaibiel y Navajas, en un principio por árboles caídos y más tarde por la virulencia del fuego, que saltó de un lado a otro de la carretera e incluso cruzó el pantano de Navajas.

Alarma en el Hospital

El primero de los incendios de la provincia comenzaba en Borriol, con varios frentes abiertos. El fuego afectó a bajo monte y pinar con una columna de humo que se veía desde la capital de La Plana, donde podía olerse el fuego. A primera hora de la mañana el Hospital La Magdalena comenzó la evacuación de los enfermos crónicos de vías respiratorias, que llegaron a subir a los autobuses, aunque finalmente se paralizó el desalojo al disiparse el humo. El fuego también obligó al desalojo de 350 alumnos del centro educativo de Penyeta Roja, así como a los niños de un centro de acogida, que fueron trasladados al Hospital General.

El cuarto de los incendios se registró entre los municipios de Xert, Traiguera y Sant Mateu, donde a última hora de ayer permanecía cortada la carretera de Sant Jordi. En la zona de Culla continuaba activo el fuego que se declaraba a media tarde en una partida de matorral y bajo bosque, así como el registrado en el municipio de Los Rosildos. La situación del Pinar del Grao era «dantesca» según palabras del propio alcalde de Castellón, Alberto Fabra, quien destacó que cientos de árboles permanecían tendidos a consecuencia del viento. La imagen del pulmón verde de Castellón era desoladora, «como si un gigante hubiera pisoteado la zona».

Camps en Oropesa

Con cinco incendios activos y el viento avivando y cambiando de dirección la progresión del fuego, los efectivos de extinción no daban abasto. En algunas de las urbanizaciones de Oropesa -localidad a la que se desplazó el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, nada más regresar a Valencia procedente de Alemania-, mientras los bomberos luchaban contra el avance de las llamas en las pinadas cercanas, los vecinos intentaban salvar sus casas como mejor podían. Las mangueras y cubos servían de poco ante la desesperación de los propietarios, ya que el viento situaba el incendio primero delante y al poco detrás de las viviendas. «El viento es salvaje, sólo podemos esperar a que no vuelva a cambiar, porque entonces estará todo perdido», decía un desolado vecino a quien el incendio ya había afectado a una parte de la parcela. Al final, y con la caída del sol y el desalojo de total de las zonas habitadas, los vecinos impotentes señalaban «ahora sólo nos quedaba la de rezar».

En la localidad alicantina de Alcoy otro incendio, al parecer intencionado, mantuvo también en jaque a los efectivos de extinción. Asimismo, el fuerte viento provocó a su paso por la Comunidad Valenciana un balance de destrucción con heridos e innumerables vallas, antenas, muros, andamios y árboles derribados.

Heridos

Un tripulante de un remolcador que chocó con carguero cuyos amarres había soltado el viento en el puerto de Castellón permanecía ingresado a ultima hora de ayer con pronóstico reservado por las heridas provocadas en el incidente. Además, un policía local resultó herido leve al ser golpeado por una valla mientras realizaba un servicio relacionado con el viento, mientras que en Valencia un trabajador sufría un traumatismo en el tórax tras caerle encima un cristal y una mujer de 56 años sufría un golpe en la cabeza al caerle una teja en El Cabañal.

Un niño de nueve años quedó atrapado por los cascotes de un forjado de una finca antigua. Los hechos se produjeron cuando el cerramiento de la medianera de una finca en obras se desprendió, hundiendo cerca de tres metros cuadrados de forjado. Fue el propio padre el que avisó a la policía que su hijo se encontraba debajo de los cascotes. Finalmente, el niño fue liberado y trasladado al hospital Clínico.