Imagen del kit confiscaso por la Policía Local de Puzol - ABC
Sucesos

«Una de choco»: el kit de hachís, tabaco, papel y un chicle para niños en un quiosco de Valencia

La dueña del establecimiento, que tras su detención ha vuelto a abrir el comercio. sostiene que la droga que le confiscaron era para su propio consumo y no para venderla a menores

VALENCIAActualizado:

Un cigarro, un papel de liar, un chicle y hachís por tres euros. La Guardia Civil está convencida de que una mujer de 39 años vendía este «kit» en su quiosco de la localidad valenciana de Puzol a menores de edad. Para ello, los jóvenes utilizaban la expresión de «una de choco» para hacer el pedido. La mujer fue detenida el pasado jueves y posteriormente puesta a disposición judicial. Tras declarar, quedó en libertad con cargos y ha continuado con su actividad comercial al frente del quiosco a la espera de juicio y entre las críticas de los vecinos del municipio, que reclaman su cierre.

En contra de lo que sostienen la Policía Local de Puzol y la Guardia Civil, la quiosquera niega que se dedicara a vender droga en su establecimiento a jóvenes de entre trece y dieciocho años. Alega que la droga que se le incautó era para consumo propio, según informa «Las Provincias»este jueves.

Sin embargo, el jefe de la Policía Local de Puzol, Vicente Giménez, explica que «nuestras sospechas se iniciaron cuando dos agentes, en un control rutinario, encontraron este kit a unos chavales a los que registraron tras hacer unos movimientos extraños».

Tras averiguar dónde habían comprado esa «bolsita», que incluía una piedra de hachís, la Policía Local se puso en contacto con la Guardia Civil y montaron un operativo conjunto; durante varias semanas se practicaron registros y seguimientos a los clientes del establecimiento, «la mayoría menores de edad».

Una vez obtenidas evidencias suficientes, los agentes solicitaron una orden judicial de entrada y registro, y en este operativo fue cuando «se incautaron varias cantidades de hachís y marihuana».

La Guardia Civil ha continuado con la investigación para tratar de averiguar quién proveía de las citadas drogas a la propietaria del establecimiento, que este jueves ha vuelto a levantar la persiana ante la indigación de los vecinos.