El cantante Chico Malo
El cantante Chico Malo - ABC
Mil.lenni

Chico Malo, un alicantino en el festival de estrellas como Maldita Nerea, Drexler y Pasión Vega

El cantante lanzará en breve su segundo disco impulsado por Jesús Yanes, que descubrió a Malú y ha producido a Alejandro Sanz

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Compartir cartel en un mismo festival -el del 20 aniversari del Mil.lenni- junto a 42 estrellas de la talla de Jorge Drexler, Deacon Blue, Pasión Vega, Hombres G o Rosana, ya es una buena carta de presentación para Chico Malo. Pero este joven de 23 años de Monóvar (Alicante) afincado en Madrid tiene más avales, como el de Jesús Yanes, que descubrió a Malú y ha sido productor de Alejandro Sanz, Rocío Jurado o Paco de Lucía.

Se subirá al escenario de la sala la Nau de Barcelona el próximo 16 de marzo. Antes, el 1 de febrero, sale a Spotify su nuevo single, «Este amor prohibido» (producido por Luis Martinez) y unos días después del vídeo de esta canción que supone «un cambio radical» con la música que había hecho hasta ahora, seleccionada entre el abundante material de su maqueta original para el primer disco, titulado «Un buen año», lanzado el año pasado con la producción de Jesús Yanes.

Como buen milenial, busca proyección en internet y ha superado el medio millón de visitas con dos vídeos de su canción «100 veces», cantada con Café Quijano, contenida en su primer álbum.

Aunque también por su edad, es consciente de que para poder vivir de su vocación, la música en el sentido amplio del término, incluyendo la producción o llevar adelante a otros cantantes en el futuro, pasa actualmente por las actuaciones en directo, no por la venta de discos. «Tengo claro que la música es gratuita, pero también sé que está viva en los conciertos, cuando puedes interactuar con el público», opina.

Su afición musical prácticamente nació con él. «Me han contado mis padres que con tres años ya cantaba en el karaoke canciones de Alejandro Sanz cuando veraneábamos en Santa Pola, porque yo ni me acuerdo», relata.

Posteriormente, «con 15 años me enseñé a tocar la guitarra y hacíamos conciertos en bares, con canciones de Sabina, Los Secretos...» y le fue tomando el gusto, de entrada, a componer, «al principio, más apasionado por la letra», como un cantautor moderno, luego descubriendo la ranchera, el bolero y otras «influencias variadas» que él resume como el «sonido mediterráneo».

También se hizo más consciente de la importancia de la música, aparte del mensaje: «el que compone tiene que saber tocar un instrumento». Y llegó además a la conclusión de que «la música es un arte que tiene que intentar llegar a emocionar, que la canción cale». Además, ese contacto más directo con el público va con la tónica de los tiempos, dado que «antes se hacían menos conciertos y se vendían más discos, uno no podía sacar una canción sin un estudio de grabación y un coste económico más elevado que ahora, que se ha abierto el campo, con la tecnología, internet, Spotify».

En cambio, el futuro apunta a regalar los CD o más bien un pen drive y todo se escucha por streaming. Chico Malo tiene claro que «en el disco las canciones son como muy serias, es mejor ver a un artista en directo».

El joven artista de Monóvar
El joven artista de Monóvar - ABC

Los grupos que arrancan tienen dos fórmulas para los conciertos: alquilar una sala y quedarse con la taquilla, o participar invitado en festivales -como ahora el Mil.lenni- o también de telonero, en su caso, ya lo ha hecho nada menos que junto a Juanes y Miguel Ríos, entre otros. «Otro formato que me ha dado mucho al llevarme a esa gente que ha venido a ver una estrella y con la que tienes que esmerarte para captar su atención», subraya.

Esta figura del telonero «aquí suena a artista menor, pero en América no se ve así, hay artistas teloneros de otros que están al mismo nivel». Chico Malo se sube a los escenarios con cuatro músicos: batería, bajo, guitarra eléctrica y teclados, además del solista, con su guitarra. «Ellos son una banda que ya estaba compenetrada, y yo compongo solo, hasta que no lo tengo acabado no lo enseño y lo paso a gente para producirlo», explica, sobre su forma de crear e interpretar.

En la incipiente pero ya prometedora carrera de Chico Malo, hay un nombre propio que ha resultado clave para su proyección: Jesús Yanes. «Se puede decir que yo di el salto del sótano de mi casa a ver cómo se lleva a cabo todo el proceso de producir canciones. Se repartió mi primera maqueta, que había grabado yo solo, tocando hasta la batería, con mis escasos medios, y entre otras personas le llegó a Jesús Yanes, que me llamó para verlo en su casa y me dijo "tienes madera para sacar canciones", aunque luego solo se aprovecharon dos temas de aquella maqueta, "Un buen año" y "Una más y nos vamos" en el primer disco», relata.

En paralelo a su trayectoria en este difícil mundo artístico, este joven alicantino sigue con sus estudios, terminó el curso pasado Administración de empresas y este año acabará Derecho en Madrid. «Lo llevo bien, no me gusta como la música, que es a lo que me quiero dedicar, pero eso está ahí también», comenta.