María José Català, en un momento de la entrevista
María José Català, en un momento de la entrevista - ROBER SOLSONA
Entrevista

María José Català: «El problema de Marzà con CulturArts es que no tiene suficientes altos cargos para repartir entre sus amigos»

La ex consellera de Cultura pone en duda la predisposición del nuevo equipo a implementar el Código de Buenas Prácticas

VALENCIAActualizado:

Coindiciendo con la presentación del Plan Estratégico Cultural Valenciano 2016-2020, la ex consellera de Cultura y actual porrtavoz adjunta del PP hace un balance de la gestión de Vicente Marzà en esta cartera.

- El actual equipo de Cultura ha tardado en presentar sus objetivos para el resto de la legislatura, pero finalmente ha salido a la palestra con un esperanzador incremento del 6,8% del presupuesto. ¿Ha tenido oportunidad de estudiar su plan con detenimiento?

Plantean una inversión ambiciosa, y soy la primera que desearía que fueran reales, pero me voy a permitir ser muy escéptica. Para empezar porque las cifras que presentó el conseller el jueves cuentan con unos ingresos de 1.300 millones de euros ficticios que no sabemos si van a llegar. Y porque el Gobierno ya va a tener serias dificultades para cumplir con la estructura básica de Sanidad, Educación y Bienestar Social. Es muy irresponsable que el conseller publique un tweet en el que pregunta a Montoro cuántos niños valencianos tiene que sacar del colegio porque no va a poder atenderlos, y el mismo día convoque una rueda de prensa comprometiéndose a incrementar un 6,8% el presupuesto en Cultura.

El nuevo Plan Estratégico ha contado con la supervisión de destacados académicos como el profesor de Economía Aplicada de la UV Pau Rausell.

Pau Rausell ya trabajaba en nuestro Plan Operativo de la Cultura, y de hecho en la presentación del conseller el pasado jueves reconoció que por primera vez con el anterior gobierno había una estrategia válida de coordinación y optimización de los costes.

Se mantiene la propuesta de desmantelar CulturArts en el medio-largo plazo, aunque de hecho en estos momentos se trabaja en la relación de puestos de trabajo del nuevo ente que exige la ley y en las próximas semanas se designará al nuevo director general del “holding”. ¿Cree que realmente se acabará eliminando CultuaArts?

Veo francamente difícil que Marzà pueda disolver CulturArts porque en estos momentos la creación de nuevos institutos públicos necesita la aprobación del gobierno central. Y más después de las recientes declaraciones del ministro de Hacienda sobre la exigencia a las autonomías de cumplir los objetivos de déficit. No sé cómo va a acreditar la Generalitat la necesidad de volver a dotar de independencia jurídica al IVC+R, Teatres o el IVM, con el incremento de costes del sector público que conllevaría esa medida.

María José Català
María José Català - ROBER SOLSONA

Desde ese punto de vista, ¿la desaparición de CulturArts se supeditaría a un cambio de gobierno tras las próximas Elecciones Generales?

No, porque un gobierno de distinto signo político va a tener que seguir trabajando en la misma dirección. La situación financiera de España no va a cambiar de repente, ni tampoco sus compromisos con la UE.

¿Qué ventajas e inconvenientes se sopesaron cuando se decidió poner en marcha CulturArts?

Desde Madrid se nos exigía reestructurar el sector empresarial y fundacional público de la Generalitat, y la creación CulturArts permitía reducir un 80% el coste de personal y administración sin afectar al dinero destinado a programación cultural. Al integrar al IVC+R, el IVAC; el IVM y Teatres en un solo ente pasamos de tener cinco directores generales a uno solo; además, el resto de subdirecciones tenían que estar cubiertas por funcionarios, no altos cargos de designación directa. Además se aprovecharon sinergias entre institutos y se integraron servicios jurídicos, de marketing y comunicación, etc., con un ahorro inicial de 500.000 euros. Parecía el gran monstruo que iba a comerse la cultura valenciana y no fue así. No hay un solo evento cultural que haya dejado de realizarse. Tengo clarísimo que el problema de Marzà con CulturArts es que con la estructura actual no pueden colocar a sus amigos ni sus compromisos políticos. Hay poco que repartir.

En su opinión, ¿se puede revertir el proceso sin incurrir en costes adicionales?

Hay que hacer memoria y recordar que la creación de CulturArts conllevó decisiones dolorosas, como un ERE que afectó a 60 personas. Y aquí pasa como con Canal 9. Si vuelves a crear la misma estructura, vas a tener problemas porque los trabajadores que han salido tienen derecho a reincorporarse.

Se ha hecho explícita la intención de aplicar el Código de Buenas Prácticas.

Eso contrasta con el escándalo que existe dentro del mundo cultural valenciano al ver que los nuevos equipos de gobierno están colocando a dedo a personas que competían con profesionales con una dilatada trayectoria profesional. Se ha visto por ejemplo en el Teatro Musical, en el Instituto Alfons El Magnànim o en el propio San Pío V. Si se quería aplicar el Código de Buenas Prácticas, ¿por qué no se aprovechó la destitución de Paz Olmos para convocar un concurso público en lugar de nombrar “provisionalmente” a Pinazo y encargarle el proyecto museológico? Por no hablar del aberrante proceso de designación del nuevo director general de CulturArts, en el que se han esperado a que se presentaran los candidatos para después elegir al jurado, cuando obviamente se tenía que hacer al revés.

Donde sí parece que el nuevo Gobierno lo va a tener más fácil es en el capítulo lingüístico. A ustedes no les vino bien que una entidad independiente como la AVL, avalada por el Estatuto de Autonomía, defendiera tesis contrarias al discurso del PP.

Es verdad que experimenté un momento duro con la cuestión de la lengua, porque hay sentimiento de identidad que se atacó por parte de instituciones que se crearon para defenderla.

¿Cree que se les volvió en contra su propia criatura?

Bueno, creo que todos estábamos muy cerca de las elecciones y la AVL quiso complacer a algunos sectores.