Imagen de Carmen Montón tomada este martes en las Cortes Valencianas | Vídeo: Conozca a todos los ministros - MIKEL PONCE
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Carmen Montón, la ministra que nadó entre dos aguas

La nueva titular de Sanidad ha convivido entre su fidelidad a Pedro Sánchez y un cargo público a las órdenes de Ximo Puig

VALENCIAActualizado:

«Esto no lo puedo contestar hoy». Carmen Montón (Burjasot, 9 de marzo de 1976) sabía esta mañana que tenía cerca la cartera de ministra de Sanidad. La cima de una carrera política que arrancó en las Juventudes Socialistas con apenas dieciséis años y el premio a su fidelidad con Pedro Sánchez en los momentos más duros. Montón, miembros del «Gobierno en la sombra» del secretario general del PSOE y de la Ejecutiva Federal de su primer mandato, ha sabido nadar entre dos aguas y no ahogarse.

De hecho, hasta este martes ha permanecido a las órdenes de Ximo Puig como consejera de Sanidad. El presidente valenciano y líder del PSPV-PSOE se alineó con el sector de Susana Díaz para derrocar a Sánchez, primero, y para disputarle las primarias en último término.

[La marcha como ministra de Carmen Montón fuerza la primera crisis de gobierno de Ximo Puig]

Montón dio un paso al lado en todo ese proceso a la espera de su opotunidad. En Madrid fue fiel a Sánchez y en Valencia a Ximo Puig a quien respaldó como secretario general de su federación. Ahora da un salto a la política nacional con el que el presidente del Gobierno arrebata a Puig uno de sus activos, al tiempo que cumple con la cuota valenciana, que formarán José Luis Ábalos y la propia Montón, rodeado de fieles. Según Ximo Puig, «ellos nos ayudarán a trasladar la agenda valenciana a Madrid y a exportar el cambio».

Licenciada en Medicina y Máster en Estudios Interdisciplinarios de Género, Montón formó parte de la grupo de la más estricta confianza de Sánchez desde julio de 2014 hasta octubre de 2016, cuando una gestora tomó las riendas del PSOE.

En aquella etapa pasó a formar parte del Gobierno valenciano de la mano de Ximo Puig para ocupar la cartera de Sanidad Universal y Salud Pública. Dos apellidos para un cargo que ha plasmado en sus tres principales decisiones políticas. Restituyó la atención sanitaria a las personas sin papeles, suprimió copagos farmacéuticos y comenzó a echar abajo el sistema de gestión privada de hospitales públicos implantado en el mandato de Eduardo Zaplana y conocido como modelo Alzira.

En su afán de revertir las concesiones mantuvo un pulso con el Instituto Valenciano de Oncología (IVO), una entidad sin ánimo de lucro que lleva cuarenta años atendiendo a enfermos de cáncer. La intermediación de Ximo Puig en primera persona propición la renovación del convenio pese a las reticencias de Montón.

Algunas de estas medidas se toparon con un varapalo de los tribunales, como la sentencia del Tribunal Superior de Justicia valenciano que anuló el decreto que suprime el copago farmacéutico y ortoprotésico. El PP reclamó, sin éxito, la dimisión de Montón.

Este lunes, en la víspera de su adiós como consejera, otro juzgado anulaba los despidos de trabajadores del Hospital Provincial de Castellón en 2016 bajo su mandato. Allí había prevista una protesta sindical hoy, pero Montón anuló un acto de su agenda.

Además, a lo largo de su mandato la oposición ha denunciado casos de «enchufismo» en la sanidad pública. De hecho, Montón nombró como directora del Hospital La Fe de Valencia a la exsenadora del PSC Mónica Almiñana. Una designación que llegó a juicio, que en este caso dio la razón a Montón.

Durante su paso por el Gobierno valenciano, Montón ha mantenido una relación tensa con Mónica Oltra, la vicepresidenta de la Generalitat y líder de Compromís. La segunda afeó a la primera el «fichaje» de su marido, Alberto Hernández Campa, como gerente de Egevasa, una empresa de aguas con capital público dependiente de la Diputación de Valencia, presidida por el PSPV-PSOE.

Oltra sostuvo que aquello no era estético y el marido de Montón renunció al cargo por el «uso partidista» que, según sostuvo, se había hecho del nombramiento.

Desde entonces, su trato con la «número dos» del Gobierno regional ha sido distante. Pero Montón ha sabido sobrevivir a la presión de la todopoderosa, y especialmente influyente para Ximo Puig, dirigente de Compromís, y a las luchas internas de su partido.

Montón, una doctora que ha hecho carrera en política y dejó el Congreso para regresar a Valencia con coche oficial, vuelve a recorrer ahora el camino inverso rumbo al Ministerio de Sanidad.