Imagen de archivo del hemiciclo de las Cortes Valencianas
Imagen de archivo del hemiciclo de las Cortes Valencianas - ROBER SOLSONA
Política

Las ausencias de diputados en las Cortes Valencianas impiden la reforma de una ley

La falta de apoyos frena la modificación por vía rápida del Consejo Audiovisual en el último pleno antes de las vacaciones

VALENCIAActualizado:

El último pleno antes del verano en las Cortes Valencianas suele servir para aprobar determinadas leyes e iniciativas pendientes antes de pasar al nuevo período de sesiones que arranca en septiembre con el Debate de Política General. El conocido como «pleno escoba» se convierte así en un simple trámite sin demasiadas sorpresas en un ambiente prevacacional que, sin embargo, este miércoles ha dejado sobresaltos, imprevistos y numerosas caras de asombro, enfado e incredulidad.

Tras la satisfacción de que saliera adelante por unanimidad la ley de Mecenazgo con desgravaciones del 25% para la inversión social y empresarial, las declaraciones de los portavoces de los grupos parlamentarios en los pasillos se centraban básicamente en la modificación del sistema de financiación. Alguno de ellos, como Manolo Mata (PSPV), se permitían alguna broma sobre la mayoría holgada con la que cuentan en la Cámara autonómica después de que el Congreso no lograra la renovación de RTVE por ausencias y errores de los diputados.

La afirmación no anticipaba, desde luego, que una situación similar ocurría pocos minutos después: las Cortes no conseguían reunir los votos suficientes para reformar el Consejo Audiovisual valenciano. Y como causa principal, la ausencia de varios parlamentarios. La proposición de ley fue presentada por PSPV, Compromís y Podemos necesitaba de una mayoría de tres quintos (60 apoyos). La votación constaba de tres partes: la admisión a trámite, si se realizaba por lectura única (es decir, por vía rápida sin debate ni presentación de enmiendas) y la proposición de ley en sí.

La previsión era que para esta última fase -en la que se requería la mayoría cualificada- se contara con los apoyos de PSPV, Compromís, Podemos y Ciudadanos al completo. El problema ha venido cuando no había bastantes diputados para dar luz verde. Ante el riesgo de que acabara rechazada, en el último momento se ha decidido renunciar a la lectura única antes que evidenciar una imagen de fracaso. Al no salir adelante, la ley seguirá el cauce ordinario y pasará por comisión antes de regresar a pleno, lo que supone un importante retraso.

Escaños vacíos

Las ausencias en los partidos que sustentan el Consell han sido siete. Por una parte, los responsables del Gobierno valenciano que tienen derecho a voto, como son el presidente de la Generalitat, Ximo Puig; la vicepresidenta, Mónica Oltra; y la titular de Vivienda y Obras Públicas, María José Salvador. Todos ellos habían excusado su falta en compromisos de agenda. A toda prisa ha llegado, por ejemplo, la recién estrenada consellera de Sanidad, Ana Barceló, al ser avisada del contratiempo.

De Podemos, impulsor de la reforma, no estaban presentes César Jiménez ni David Torres por encontrarse fuera de la ciudad por cuestiones personales según han justificado desde el grupo. Tampoco la diputada no adscrita Covadonga Peremarch, quien mantiene la disciplina de voto pese a no pertenecer ya al partido. Por último, en Compromís se ha ausentado Víctor García debido a un esguince en el pie. Al no tratarse de una baja de larga duración, no puede ejercer el voto telemático.

A la no asistencia de estos parlamentarios se ha sumado otro conflicto, y es que algunos de los presentes se hallaban fuera del hemiciclo en el momento en el que estaban siendo llamados. El diputado del PP Jorge Bellver ha realizado una breve intervención para recordar que estaban en contra de esta iniciativa y que ya ofrecieron en su momento argumentos suficientes, lo cual ha acelerado la votación y ha propiciado la repentina entrada de parlamentarios ante las protestas del grupo popular y el nerviosismo del presidente de las Cortes, Enric Morera, por controlar los tiempos para que no faltara nadie.

A todo ello se ha sumado, por si fuera poco, el rebote de los ex de Ciudadanos, conocidos como Agermanats, quienes han votado en contra pese a que algunos grupos daban por hecho su apoyo. Una postura que, aun así, no habría cambiado el resultado final puesto que seguía sin contar con la mayoría necesaria.

Bancada de Podemos en las Cortes Valencianas
Bancada de Podemos en las Cortes Valencianas - ROBER SOLSONA

El desconcierto de lo sucedido dentro se ha trasladado a continuación fuera del hemiciclo, donde se ha producido un cruce de reproches entre los portavoces de las formaciones, mayoritariamente dirigidos al parlamentario no adscrito Alexis Marí. Desde Compromís y Podemos aseguran que hubo un compromiso para votar a favor -algo que niegan en los Agermanats- y creen que se debe a no haber conseguido un mayor protagonismo a raíz de la modificación del reglamento de las Cortes, que les restringía su participación por no pertenecer a un grupo.

Las críticas se extienden en privado a la gestión de las negociaciones en esta cuestión. Mientras fuentes de Compromís comentan que ya avisaron de que podría haber ausencias y que la votación se tendría que haber pospuesto a septiembre pero se trataba de un empeño de Podemos, voces de la formación morada consideran que las cuentas salían y que quien no avisó fue el PSPV, el cual señalan que nunca estuvo a favor de la reforma y la asumieron a regañadientes. «Llegamos a un acuerdo a cambio de que la modificación fuera exprés, pero al parecer manejaban más información para hacer filibusterismo parlamentario. El Consejo Audiovisual no se constituirá hasta que no se apruebe esta reforma y nos da igual la prisa que tengan», zanjan.

Los cambios de la ley tienen como objetivo que la presidencia del Consejo del Audiovisual sea elegida por el pleno de Las Cortes con una mayoría de tres quintos, en lugar de ser designada por el presidente de la Generalitat, y que los dos miembros del Consejo que designa el Consell comparezcan previamente en la Cámara.