Mónica Oltra, Ximo Puig y Rubén Martínez Dalmau, durante la toma de posesión del presidente de la Generalitat
Mónica Oltra, Ximo Puig y Rubén Martínez Dalmau, durante la toma de posesión del presidente de la Generalitat - MIKEL PONCE
Política

El aumento de altos cargos del tripartito valenciano ya roza el 20%

El reparto de poder entre PSPV, Compromís y Podemos engrosa la estructura de Gobierno

VALENCIAActualizado:

La austeridad que predicaron los partidos de izquierdas cuando llegaron al Gobierno valenciano en 2015 ya no parece una prioridad cuatro años más tarde. PSPV-PSOE, Compromís y Podemos-Esquerra Unida se encuentran pendientes de cerrar definitivamente la estructura de un nuevo Ejecutivo que dispara el número de altos cargos para dar cabida a todos los repartos de poder de las fuerzas. El aumento aproximado ya roza el 20% a la espera de que se decida el segundo escalón.

Tras varias semanas de negociaciones, las tres formaciones cerraban un pacto que incluía la entrada de Podemos por primera vez en el Gobierno conjunto después de que la pasada legislatura diera su apoyo desde fuera. Ximo Puig y Mónica Oltra acababan accediendo a que los morados ostentaran la vicepresidencia segunda con Rubén Martínez Dalmau al frente. El número de consellerias pasaba de diez a doce tras unas arduas negociaciones para un diseño de Ejecutivo en el que los socialistas querían que se reflejara su holgada victoria en las urnas, los nacionalistas que no se evidenciara una imagen de debilidad ante la pérdida de votos y los podemistas que figuraran como sostén indispensable pese a ser la última fuerza en el territorio. Un juego de equilibrios que finalmente se está traduciendo en un incremento también del segundo y el tercer escalón de la Administración.

Por el momento, las secretarías autonómicas pasarán de 22 a 29, mientras que las direcciones generales -todavía sin determinar debido a los desacuerdos entre los socios- se prevé que suban de 61 a más de 70. A ello habrá que añadir los puestos de subsecretarías y de asesores.

Nóminas

El aumento del gasto público en personal, por lo tanto, se notará. Los consellers cobran un salario de 61.131 euros anuales -a lo que se podría sumar algún complemento-. Los secretarios autonómicos perciben 61.117 euros; los subsecretarios 60.581 y los directores generales 58.787. El presupuesto de la Generalitat del próximo año deberá contemplar este aumento en el capítulo de personal, que ya se ha venido incrementanto durante los últimos años.

Desde el Gobierno que dirige Ximo Puig se ha justificado en reiteradas ocasiones que el número de altos cargos es importante «para gestionar bien» y que no se ha llegado a la cifra récord que alcanzó Francisco Camps al frente del Consell. Sin embargo, la última etapa del PP, con Alberto Fabra, supuso un importante recorte del sector público.

Mientras se aprueba este engrosamiento de la Administración, el Gobierno central ha advertido recientemente al valenciano de «inconsistencias» en la información sobre el gasto farmacéutico. Un aviso para que controle las finanzas o, de lo contrario, poder cortar el grifo del FLA (Fondo de Liquidez Autonómica).