Imagen del presidente de Vox en la provincia de Valencia, José María Llanos
Imagen del presidente de Vox en la provincia de Valencia, José María Llanos - EFE
Política

Así aspira Vox a gobernar Valencia: «Palpamos un clamor en la calle de que somos una esperanza»

El presidente provincial de la formación critica a los arribistas que quieren aprovechar la «marca de calidad» del partido

VALENCIAActualizado:

Sin encuestas propias ni apenas infraestructura, pero Vox se ve gobernando tras la cita con las urnas del próximo 26 de mayo: «Palpamos un clamor en la calle de que nuestro partido es una esperanza».

José María Llanos es, desde finales de 2014, el presidente de Vox en la provincia de Valencia. En las próximas elecciones encabezará la lista del partido aunque, a día de hoy, no aclara su preferencia por optar a la Alcaldía de la capital del Turia en las municipales o a la Presidencia de la Generalitat en las autónomicas del próximo mes de mayo.

La cabeza visible en Valencia del proyecto que lidera Santiago Abascal ha comparecido por primera vez ante los medios de comunicación ante una gran expectación -más de treinta periodistas han acudido a la cita en una mañana de prolífica actividad política en la ciudad- para dejar claro que «hasta finales de febrero o principios de marzo» no se conocerán las candidaturas para las elecciones.

Al respecto, Llanos no ha podido aclarar si se celebrarán procesos de primarias para elegir a los cabezas de cartel, conforme reclaman doscientos afiliados en la ciudad de Valencia alineados con el expresidente de Coalición Valenciana, Juan García Sentandreu, cuya campaña dirige la que fuera líder provincial de Vox y actual comentarista política, Cristina Seguí.

Al respecto, Llanos ha indicado que Sentandreu es uno más entre los 2.000 afiliados del partido y ha asegurado que no le «inquitan» sus intenciones de optar a ser candidato a la Alcaldía de Valencia. Ahora bien, en términos generales ha recalcado que «me preocupa que alguien quiera que el partido defienda sus intereses» y no al revés. Así, ha alertado ante los «arribistas» y ha insistido en que «no resulta aconsejable que nadie se apodere de una marca de calidad, coherencia y perseverancia como es hoy Vox que no se ha movido de sus postulados en los últimos cinco años».

A su juicio, «Vox está por encima de los intereses personales, sean de buena y de mala fe». Además, ha apuntado que Sentandreu «no es el único que se viene postulando desde septiembre» y ha relatado casos similares en Madrid, Toledo o Castellón: «La avalancha ha traído de todo el partido y no podemos dejar el proyecto de Vox en manos de cualquiera».

Llanos ha explicado que «hay gente de otros partidos que se está acercando a Vox» y ha parafraseado a Abascal para preguntarse si «piensan como nosotros». En el caso de Sentandreu -ha concretado- «no lo sé».

El presidente de Vox en Valencia ha explicado que su partido se presentará al Ayuntamiento de la capital y a la Generalitat. A día hoy tendría opciones de llevar listas en otros treinta municipios, aunque la cifra no está, ni de lejos, cerrada.

Lo que sí tiene claro Vox es que «las encuestas marcan tendencia» e incluso aspiran a superar en la Comunidad Valenciana el resultado de doce diputados cosechado en las elecciones a la Junta de Andalucía.

«La avalancha ha traído de todo el partido y no podemos dejar el proyecto de Vox en manos de cualquiera».

Según Llanos, «nosotros palpamos un clamor en la calle de que nuestro partido es una esperanza. Es la última oportunidad para evitar la destrucción de la sociedad». Preguntado por las condiciones que pondrían al PP y Ciudadanos para reeditar un pacto similar al de Andalucía, Vox sostiene que «aspiramos a ser los primeros».

Ejes básicos del programa

Con todo, ha resumido sus ejes básicos, que pasan por la creación de una Conselleria de Familia o en su defecto la implantación de ayudas de fomento a la natalidad. Vox exigirá también «acabar con la desmemoria histórica y el adoctrinamiento en las aulas», así como la derogación de la ley de la Infancia y la Juventud.

El partido de Abascal defenderá el «valenciano de les Normes de Puig»; la supresión de la televisión autonómica À Punt por considerar que «no resulta necesaria»; una sanidad universal pero que contemple la gestión externalizada; el distrito único en la educación y el abono de un cheque escolar «para que las familias elijan si quieren llevar a sus hijos a un colegio privado, público o concertado»; y la supresión de la «ideología de género y las leyes que crean desigualdad entre ciudadanos». Al respecto, ha insistido en cambiar la ley de violencia machista por una de violencia intrafamiliar.

Llanos, profesor de Derecho en la Universitat de València, ha dicho que «no se identifica como ultraderechista» y ha recalcado que «Vox defiende al cien por cien la Constitución» aunque haya puntos sobre los que discrepe, como en de los gobiernos y los parlamentos autonómicos, que a su juicio «generan corrupción, división y despilfarro». De hecho, el partido aboga por «defender y potenciar las diputaciones provinciales». Hasta alcanzar su objetivo, Vox planteará «racionalizar y buscar medidas para igualar a los españoles en materias como la educación o la sanidad».

Para Llanos, «ultra es que se quieran dominar las conciencias, la educación o la sanidad. Ultras pueden ser Compromís o Podemos, pero Vox no».