Imagen de unas redes cargadas de clóchinas valencianas
Imagen de unas redes cargadas de clóchinas valencianas - ABC
Gastronomía

Arranca la temporada de la clóchina, el manjar valenciano que solo se come cuatro meses al año

La producción de este año se situará entre las 750 y 800 toneladas

VALENCIAActualizado:

Un manjar exclusivo de Valencia que pugna con el mejillón por conquistar los paladares más selectos. El presidente de la agrupación de clochineros de los puertos de Valencia y de Sagunto, Juan Aurelio Aragonés, ha estimado que la producción de clóchina valenciana se situará entre las 750 y 800 toneladas en 2017.

Se trata de unas previsiones mayores de producción que las de 2016, cuando se produjeron alrededor de 500 toneladas, debido a las temperaturas más frías por el temporal de invierno.

Aragonés ha expresado su satisfacción por poder disfrutar de este producto valenciano durante los próximos cuatro meses largos, por lo menos "hasta agosto".

El veterinario encargado de supervisar el proceso, Gonzalo Estela Pastor, ha explicado que las temperaturas más frías del agua en comparación con otros años han hecho que este año la campaña sea "espléndida desde el punto de vista de la calidad".

Ha agregado que se espera que "el enemigo" de este producto, que se llama dorada", este año no acabe con una producción que se espera excepcional.

El director general de comercio y consumo, Natxo Costa, ha declarado que, aunque todos los valencianos se preguntan si podrán degustar la clóchina durante todo el año, este producto mediterráneo sólo se puede comer a partir de mediados de abril, coincidiendo con la Semana Santa.

La clòchina de València mantiene su modelo artesanal de producción y, aunque es de menor tamaño que el mejillón, es más sabrosa y tiene altas propiedades nutricionales, pues es rica en vitaminas, calcio, hierro, potasio, fósforo, magnesio y Omega 3, según han explicado las fuentes.