Apoyo institucional

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EN la noche de ayer la ciudad de Torrevieja se convertía un año más en el centro de la cultura de nuestro país debido a la celebración de su Premio de Novela, dotado con la friolera de 360.000 euros para el ganador y 125.000 euros para el finalista.

En esta séptima edición, el joven escritor madrileño Juan Gómez-Jurado, con su novela «El emblema del traidor», se alzaba con el prestigioso galardón de las Letras Hispanas, mientras que Alejandro Palomas, con el manuscrito «El secreto de los Goffman», obtenía la recompensa del premio finalista.

Dos autores que han pasado a engrosar la larga y célebre lista de ganadores como en su día lo fueron Zóe Valdés, Javier Reverte, Juancho Armas Marcelo, Javier Sierra, Jorge Bucay, César Vidal o José Carlos Somoza entre otros. Todos ellos, escritores de renombre y con una más que acreditada reputación dentro del siempre complicado y, algunas veces, elitista mundo de la literatura española.

Este año, sin embargo, se ha echado en falta, sobre todo en los mentideros mediáticos y periodísticos que acuden a la gala, una mayor presencia y respaldo institucional por parte de la Administración valenciana, es decir, por parte del Consell. La asistencia a un acto de la relevancia cultural y periodística del Premio de Novela Ciudad de Torrevieja de consellers del Gobierno Valenciano y del propio presidente de la Generalitat, debería ser obligatoria para que esta gran apuesta cultural del Ayuntamiento muestre al mundo entero que, además de contar con el respaldo de la máxima Administración autonómica, ésta también participa activamente en la gran celebración de la cultura de un día grande para la ciudad de Torrevieja.